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Más cosas sueltas (y arrojadas).

30/07/2011

1. ¿Dónde colocamos el mojón que nos señala el momento en que el kirchnerismo se convierte en tal? Tarea complicada, si las hay. De preguntarme en 2004, hubiese dicho que en la ceremonia en el Colegio Militar. Posiblemente, muchos responderían también que, en términos políticos, el kirchnerismo nace cuando se diferencia del duhaldismo en términos de bases de sustentación, y por ende hay que remontarse a 2005, a la victoria de Cristina y a la salida de Lavagna.

2. Otros momentos importantes fueron la Cumbre de Mar del Plata, a fines de ese año, y el pago anticipado al FMI. Pero me da la impresión de que nadie definiría su apoyo a la expresión política predominante en la política argentina por esos índices. No porque no fuesen importantes, sino porque se privilegian otros.

3. En 2006 – 2007 vemos menos opciones fundacionales, y eso indudablemente tiene que ver con que hubo menos acción, y unos cuantos errores. La victoria de Cristina tuvo una base decididamente rural -perdió en todas las ciudades importantes-, y un alto contenido de voto peronista.

4. Y ahora viene lo importante. Para un sector muy significativo de la nueva militancia, hay dos momentos que se viven como interrelacionados, aunque en mi impresión son diferentes: el conflicto agropecuario por la Resolución N° 125, y el conflicto con Clarín. El primero, una senda derrota que al día de la fecha sigue teniendo fuertes costos en la región Centro – Litoral. Derrota innecesaria, además, por cuanto la propia medida revelaba una matriz fiscal y un desconocimiento del paisaje social que a poco de andar se volvió evidente. En la dinámica del conflicto, muy pronto, perdimos el rumbo de lo que debe hacer un gobierno y no cortamos la espiral.

En cualquier caso, en ese contexto aparece por primera vez una oposición intensa de los sectores medios urbanos, a los que se suman los piquetes agrarios de quienes más nos habían votado. Las clases medias urbanas y rurales pasan a conformar un bloque político adverso, que en ausencia de una figura opositora aglutinante y de un programa político concreto se mueve, desde entonces, de un escenario a otro.

En ese momento, entre marzo y julio de 2008, es que muchos eligieron ser kirchneristas. Es decir, contra un conglomerado de sectores irritados, eligieron ser nuestra minoría intensa. Tomaron ese conflicto y aquel que le sobrevino en una única matriz de sentido, con una épica fundacional, en donde lo que aparece es la lucha del Estado por distribuir los ingresos de los sectores más poderosos… nótese que en todo ese tiempo el proyecto Recalde dormía placenteramente, los niveles de aportes patronales previos a 1994 no se reponían, la renta financiera seguía sin tributar… en suma, la matriz tributaria en general se mantenía regresiva. Pero bueno, las épicas no se eligen por su exactitud: es como pedirle veracidad a un mito.

En lo personal, encontré entre 2008 y fines de 2009 algunos de los elementos más importantes para, desde el peronismo, reafirmar mi compromiso con el gobierno. El ciclo que va desde la estatización de los fondos privados de pensión hasta la instauración de la Asignación Universal me parece esencial para entender la recuperación política del gobierno, y la etapa anterior, para percibir sus límites.

5. Algunas de esas cosas se fueron corrigiendo con el paso del tiempo, pero entonces el discurso oficial tomó un giro que mantiene, grosso modo, hasta el día de la fecha, por el cual privilegia la distribución del ingreso y señala como sus adversarios mortales a los grandes medios de comunicación -y, un nivel más abajo, a cualquier corporación que quiera incidir en las políticas públicas, aunque se trate del movimiento obrero organizado-.

La idea que sustenta el relato oficial es simple: el gobierno gestiona bien pero comunica mal, y los medios, en complicidad con los grandes grupos económicos, ocultan, tergiversan y desinforman. En una palabra, mienten. Los medios son los responsables últimos de la politización adversa que tomó el conflicto agropecuario, los que instalan en la agenda con tono dramático cuestiones como la inflación y la inseguridad -por no mencionar la crisis energética y la corrupción-, etc.

Indudablemente, algo de ambas cosas hay. Pero me parece que, de nuevo, la elección de este momento como una clave para pensar adhesiones es problemática. Centrados en Clarín, lo cierto es que ese mismo grupo había sido un socio -no el socio decisivo, pero sí uno importante- del proceso político iniciado en 2002. Hasta tenían un jefe de gabinete… Indudablemente, el conflicto agropecuario fue un momento de redefinición de los soportes electorales -a la baja, cabe agregar-, pero eso no fue responsabilidad de Clarín. Y, por otra parte, el gobierno venía en una cresta muy interesante de acumulación de sustentos -y pudo (y supo) hacer política después, sin ese soporte-.

6. Por ende, yo relativizaría fuertemente el poder de los medios. Los aciertos del gobierno que hacen posible este presente con chances son estructurales: la recuperación del mercado financiero, la reconstrucción de una política social, el sostenimiento de una política económica expansiva en el marco de un mercado en crecimiento, etc. El otro dato, ya lo dijimos, es que la oposición sigue pensando en términos de negación, cultivando su propia minoría intensa.

Por supuesto, existen serios problemas. El más elemental es el vínculo un tanto directo que se intenta establecer con el electorado, sin tomar en cuenta la necesidad de fortalecer mediaciones políticas y sociales que podrían asegurar un sustento popular, así como una mayor capacidad de construcción local. Me gustaría mencionar otro riesgo, menos señalado, a saber: el de encerrarnos en nuestra minoría intensa y dejar de interpelar mayorías. Estas semanas van dejando en claro que las decisiones tomadas tienen costos políticos más altos de los que algunos podían esperar, que la victoria de Cristina en octubre no está ni remotamente sellada en piedra -aún cuando es extremadamente probable que suceda-, y que tenemos un rechazo social en la conjunción de clases medias urbanas y rurales que merece atención.

7. Existen, también, sombras de problemas económicos. La prolongación de la crisis global indudablemente puede tener repercusiones sobre una economía exportadora como la argentina -esto lo hemos previsto-. El tipo de cambio apreciado dificulta la competitividad. La inflación refuerza ese dato al forzar actualizaciones en la política de ingresos que a su vez expresan un mayor encarecimiento de la moneda. Y todo eso sin mencionar el hecho de que el Estado ha expandido su nivel de gasto sin propender adecuadamente al ensanchamiento de su base fiscal.

Por eso, los años que vienen forzosamente no serán como los que pasaron. Nunca lo son, cierto es, pero parece que algunas variables van a necesitar correcciones que, si no hacemos pronto, van a redundar en nuevos efectos políticos adversos. Y peor nos irá, todavía, si no encaramos esas correcciones.

El rumbo futuro y los problemas que presenta nada tienen que ver con Clarín o con la Ley de Medios. Ese es un capítulo que tendríamos que ir cerrando en la narrativa propia: no explica nada. Sobre todo, no explica las insuficiencias políticas que tiene el así llamado “proyecto nacional y popular” en cuatro de los cinco distritos electorales más importantes. En Córdoba, por caso, ni candidato presenta el gobierno. ¿Eso también es culpa de Clarín?

Recuerdo un discurso de Fidel en La Habana, en pleno “período especial”. Las palabras exactas se me escapan, algún amigo que estuvo conmigo me podrá corregir, pero decía algo así:

“Ay, bloqueo bendito, ¿cuántos males y errores justificamos en tu nombre?”

No vaya a ser que con Clarín, al kirchnerismo le pase algo parecido.

Ezequiel Meler.

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11 comentarios dejar un →
  1. 30/07/2011 11:11

    Muy buen post, mi amigo.
    Siento desatendido, sin embargo, el tema de la corrupción. Sabemos que está, tenemos esa brumosa idea de que es grande, pero cuando se levanta la alfombra y vemos toda esas alimañas desnudas, el asco es incontenible a menos que seamos de aquellos a los que la misma práctica de la corrupción les endureció el estómago.

    El caso de Zaffaroni me preocupa y decepciona especialmente.

  2. 30/07/2011 12:12

    Coincido con Leonardo, muy buen post.

    Creo que el kirchnerismo se fue fundando, se fue construyendo. No tiene un 17 de octubre, aunque sí unos cuantos pequeños.

    Me parece fundamental lo que señalás respecto a las mediaciones políticas y las construcciones locales. No sólo porque siempre son importantes sino porque porque creo que ese es el camino que recorrerá el liberal-populismo que se viene.

    Saludos.

  3. 30/07/2011 12:45

    “Por supuesto, existen serios problemas. El más elemental es el vínculo un tanto directo que se intenta establecer con el electorado, sin tomar en cuenta la necesidad de fortalecer mediaciones políticas y sociales que podrían asegurar un sustento popular, así como una mayor capacidad de construcción local”
    Creo que acá está la tecla que impedirá al kirchnerismo proyectarse en algo más que una experiencia particular de mediana duración. Han habido dos sectores que el kirchnerismo no empoderó con la suficiencia necesaria para mantenerse en el tiempo: los movimientos sociales, coelctivo por demás heterogeneo que se ha ido desintegrando en el transcurso de estos años, y la CGT, a la que muchas veces se le retacea el lugar que debiera ocupar en una experiencia peronista, Creo que si muchos dirigentes sindicales estan con el gobierno es por el convenicimiento que no hay mejores alternativas en este momento, pero no porque se hayan casado con esta conducción, la que no ha tenido empacho a la hora de retacerale lugares a un proyecto que públicamente y a los gritos busca fortalecer el poder político del MOO con la formación de la CNSP.

  4. ezequiel gaut Enlace permanente
    30/07/2011 13:00

    El discurso épico construye minorías intensas, no mayorías. Efectivamente, falta esa construcción local y esas mediaciones de las que hablás; hace falta salir de la política de cúpulas y convocar más sectores para las decisiones; no todo puede ser siempre a base de la lapicera de Cristina. Hasta los propios kirchneristas ya estamos un poco hartos de esa cosa un poco… zurda.
    Pero ¿está ella dispuesta a abrir el juego?
    Para romper los núcleos duros de pobreza y para realmente transformar la vida de la gente va a hacer falta convocar más sectores, incluidos los empresarios que hoy son mirados con ojos acusatorios. ¿La ves a ella en el próximo gobierno abandonando el discurso épico y convocando al tan mentado acuerdo nacional? No con las dirigencias políticas, que no existen, sino con cámaras, movimientos sociales, sindicatos.
    Creo que al día de hoy el kirchnerismo se empequeñece si persiste en ser el gobierno de los buenos – progres, etc. Se tiene que transformar, finalmente, en eso que pretende ser: en un gobierno más popular.
    saludos,
    e

  5. 30/07/2011 16:20

    En lineas generales, de acuerdo con casi todo, como siempre, pero hay un par de cosas que quiero remarcar.

    Decis: “yo relativizaría fuertemente el poder de los medios.”
    Es muy interesante este punto, por que ultimamente me he ido metiendo en esta burbuja kirchnerista donde me da la sensación que todos, mas o menos, estamos informados. Desde donde es imposible explicarnos por qué alguien votaría a Del Sel. Sin embargo ayer me pasó algo muy interesante: hablando pavadas con una vieja (vieja de 45 aproximadamente y seca como yo, eh, ninguna terrateniente sojera de la pampa humeda que vive en palermo) de esas apolitizadas, que ni siquiera llegan a ser gorila de la poca idea política que tienen, en un punto saltó con lo de la Reina Cristina. La verdad que yo pensaba que había quedado en la historia eso, de todos modos le dije 3 puntos por los cuales no se la podría considerar reina nunca, y quedó descolocada.
    ¿A que voy con esto?: es obvio que una persona como ella no piensa nada en terminos políticos, por lo que jamas podría llegar a la conclusión que Cristina es una Reina por cuenta propia, por consiguiente, ese pensamiento se lo tienen que haber metido por algun lado, y para mi ese lado son los medios. Y como ella, estoy seguro que hay muchisimos en la argentina.

    El rumbo futuro y los problemas que presenta nada tienen que ver con Clarín o con la Ley de Medios. Ese es un capítulo que tendríamos que ir cerrando en la narrativa propia: no explica nada. Sobre todo, no explica las insuficiencias políticas que tiene el así llamado “proyecto nacional y popular” en cuatro de los cinco distritos electorales más importantes. En Córdoba, por caso, ni candidato presenta el gobierno. ¿Eso también es culpa de Clarín?
    Y si…, esta pregunta se responde mas o menos con lo que dije antes. ¿Por qué no hay lista K en córdoba?, por que hasta hace un año nadie se quería “ensuciar” con cristina, acá en córdoba, decir que uno era Kirchnerista era un suicidio político, sino preguntale a Giacomino (intendente de Córdoba Capital, el primer soldado de Cristina). ¿Y qué tiene que ver con eso clarin?, todo!, el medio que te hace quedar como “sucio” si te declaras como Kirchnerista es Clarin, a travez de La Voz (practicamente el único diario de Córdoba), o a travez de LV3 (que no es clarin, pero esta ahi nomas).
    Ahora, ¿Qué hacemos?, ¿nos quedamos llorando hasta que se reglamente la ley de medios?, y no… ahi es donde el FPV tiene que poner todas las armas para el 2015, y tiene que arreglar con referentes locales, por que sino se hace imposible.

    Finalmente quería marcar mi acuerdo con los comentarios del post anterior que hacían mas o menos referencia a que la cancha estaba marcada, y que hay algunos referentes que no podrían entrar en el movimiento, principalmente el comentario del colectivo, y qué hacemos.

  6. Juan Pablo Enlace permanente
    30/07/2011 16:28

    “La victoria de Cristina tuvo una base decididamente rural”

    ¿Cuál sería la fundamentación? Lo pregunto porque a continuación vinculás una página con estadísticas de las elecciones 2007 y no termino de inferir a partir de esos resultados el apoyo decididamente rural.

    • 30/07/2011 17:14

      Juan Pablo:

      Sí, la elección del link no fue demasiado feliz, dado que hay que hacer todo un laburo para inferir la conclusión, pero si lo daba masticado me cuestionaban la fuente… que además no encuentro

      En primer lugar, Cristina perdió en Capital, Córdoba, Rosario.
      http://edant.clarin.com/diario/2007/10/29/elpais/p-01101.htm

      http://edant.clarin.com/diario/2007/10/29/elpais/p-00801.htm

      Pero también perdió en La Plata, Mar del Plata, etc.
      http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-93719-2007-10-29.html

      En cambio, le fue relativamente bien (fijate el color) en las zonas cerealeras más modernas de la PBA. En algunos distritos, casi tan bien como en el conurbano, y eso es mucho decir.

      http://towsa.com/andy/totalpais/buenosaires/2007pm.html

      Ergo, uno podría concluir que, en la región centro – litoral, cristina obtuvo apoyos de sectores bajos urbanos (conurbano), y las clases medias rurales, pero perdió o no tuvo, mejor dicho, el apoyo de los sectores medios y altos urbanos, que votaron otras opciones.

      Fuera del Centro – Litoral, Cristina ganó en todos lados. En el Norte, arrasó. Un poco, la película que tenemos enfrente ahora, donde lo que hay que repetir para garantizar el éxito es el buen desempeño en la PBA

      • Juan Pablo Enlace permanente
        30/07/2011 18:33

        Ezequiel, gracias por los links. No había notado que estaban los detalles de las elecciones por provincia y partido provincial, y que además se pueden contrastar con los resultados de 2009.

        Sin dudas ese fenómeno lo presencié en mi ciudad (Tandil), que tiene un alto sector de la población vinculado al agro. En 2007 el FpV sacó casi el 40%. Dos años después perdió casi veinte puntos. Me faltaban esos datos para corroborarlo en el resto de las zonas predominantmente rurales.

  7. 30/07/2011 20:43

    Ezequiel: Primero un placer y un ejercicio del existir y luego pensar con lo que escribìs, coincido en mucho de lo que expresas y tambièn discrepo mucho, discuto con el texto. Por otra parte el peronismo (el kirchnerismo para mì lo es, como para algunos màs lo fue el menemismo) es complejo, contradictorio, impredecible, incierto, incorregible, dificil de analizar y explicar, Para mi, que soy un veterano de la militancia ( mi viejo fue herido el 16 de junio del 55 en la plaza y mi vieja estaba embarazada de mì) el rencuentro con algunas ideas, sentimientos y sìmbolos del peronismo, que me permiten comprender y sentir, comienzan el 25 de mayo de 2003 con el discurso de Nestor y la plaza de ese dìa y se consolidan, refuerzan, solidifican (no se si son las palabras) cuando se bajan los cuadros en el colegio militar, pero sobre todo cuando se recupera la esma y podemos cantar el himno y la marchita en su interior.
    Venìamos del desastre del 89 al 99 en nombre del peronismo, de la alianza, del 2001 en llamas. Hay avances y retrocesos, pero el aprendizaje es importantìsimo.
    un abrazo

  8. 31/07/2011 01:15

    Hay un punto, durante el conflicto con el campo, que al menos para mi es definitorio, e independiente hasta cierto punto del conflicto mismo, conducido de manera bastante dudosa por Néstor y Cristina. Por primera vez en mi vida, en esos días, pude sentir en carne propia el odio profundo al peronismo que solo conocía de oídas por historias de viejos. Creo que fue eso, ese gorilismo furioso y violento (ahora se usa decir “gorila” a casi cualquier cosa, pero ahí pude verlo y oírlo en su sentido estricto) más que la épica medio berretona de la lucha contra “la oligarquía”, lo que consolidó el kirchnerismo.

    Agregando ese aspecto, coincido plenamente con todo el post.
    un abrazo

  9. El Lurker Enlace permanente
    01/08/2011 14:56

    Para mi el kirchnerismo nace en el 2005 cuando derrotan al duhaldismo en la provincia de Buenos Aires, renuncian a Lavagna, y Néstor asume como ministro de economía.
    Antes de ese momento, yo veía al kirchnerismo como una continuación en lo económico del gobierno de Duhalde, y a Néstor como a un presidente no muy fuerte que hacía cosas simbólicas, como lo de bajar al cuadro en la ESMA Lavagna.
    En el 2005 también fue la última vez que voté al kirchnerismo, pensé, mientras sigan con Lavagna, aunque Néstor no me guste, puedo estar tranquilo con que van a manejar bien la economía. Me equivoqué porque lo rajan a Lavagna poco tiempo después de ganar las elecciones.

    Para mi el período entre la partida de Lavagna y el reemplazo de Prat Gay por Redrado, cuando la inflación de más del 5% ya empezaba a ser un problema y se pensaba en algo como un fondo anticíclico o bajar el dolar a 2.80, que fue sucedido por Felisa con sus fallidos acuerdos de precios del 2006, Peirano, y al final directamente dibujar la inflación con Moreno a principios del 2007, es cuando nace el modelo kirchnerista.

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