Saltar al contenido

Algunas cosas sueltas (y otras arrojadas).

29/07/2011

1. Créase o no, algunos todavía piensan que el rol de la militancia es defender la gestión. El rol de la militancia es militar, hacer un servicio social pero sobre todo construir poder y organización en el seno del pueblo. La gestión se defiende sola, y si no puede, mala suerte.

2. Los problemas que enfrenta el gobierno en el panorama político y electoral tienen poco que ver con la dimensión que le da a su pelea con Clarín. Pelea que, además, tiene una historia. Por empezar, hay un punto incontrovertible en lo que dice Alberto Fernández, algo que nadie podrá negarle: él fue el jefe de Gabinete de Néstor Kirchner durante todo su mandato y de Cristina Kirchner hasta julio de 2008. Y si él era Clarín, si sus conexiones eran conocidas, la explicación más a mano reside, sencillamente, en que el gobierno, en ese momento, no confrontaba con Clarín. El gobierno, en ese momento, no impulsaba, como lo haría luego, la Ley de Medios. Y la lista de cosas que no se hacían podría seguir un rato, pero me parece claro que todos la conocemos.

No sólo eso: Alberto Fernández manejaba el PJ Capital, y toda la política del kirchnerismo hacia la ciudad pasaba por él. Como afiliado al peronismo porteño, sentí pesadamente esa conducción, que nos llevó al borde del barranco y luego lisa y llanamente nos arrojó a él. Gracias a Alberto, cerramos con Ibarra, no construimos fuerza propia en cuatro años y monedas, y tomamos todas las decisiones distritales que hoy explican el 63% de Macri.

Todos sabíamos quién era Alberto Fernández, quién es, y hasta dónde le da. Hombre del PJ en los 90, ligado a Cavallo, fue legislador por la ciudad en la lista de Acción por la República hasta que renunció para asumir como jefe de gabinete. Su lugar lo ocupó nada más y nada menos que Elena Cruz.

¿Néstor no sabía esto? Cristina, al elegir su continuidad, ¿tampoco? Al contrario, lo eligieron por eso. Su ventaja comparativa era su llegada a los medios -ahora se usa agregar “hegemónicos”-, su vinculación con ciertos círculos empresarios, etc. En ese momento, Alberto Fernández representaba a la perfección el papel que le habían asignado tanto Néstor como Cristina Kirchner en el seno del gobierno. Fuera del gobierno, fue, es y será un peón insignificante en búsqueda de tablero, porque ni eso tiene.

3. ¿Qué ilustra este punto? Seguramente, ilustra una complejidad inherente a lo político cuando sos gestión. Por definición, política es acumular. Acumular representación, acumular poder, acumular aliados, acumular recursos. Vos lo hacés, lo hacen los demás. El resto es sentido y oportunidad: posibilidades que te da la matriz de intervención que elegiste, y, cuando ésta se agota, horizontes a los que estás dispuesto a llegar. La política es sinuosa, tiene pliegues, no es lineal y no puede ser remitida a un esquema simple de causas y efectos. Y nunca, ni por casualidad, responde a los discursos que pretenden dar cuenta de ella. En el recorrido final, siempre encontramos racionalizaciones y líneas de coherencia que no estaban ahí en primer lugar.

Hagamos un ejercicio simple, un “detector de pliegues”. ¿Cuántos dirigentes, cuadros intermedios o “técnicos” de la oposición supieron estar con el kirchnerismo en algún momento entre 2003 y 2010? Por el progresismo, Libres del Sur. Por el peronismo, Duhalde, Reutemann, De la Sota, Lavagna, Das Neves, Solá. Por opciones de centro no peronistas, Ocaña, Peirano, Cobos, Juez, Redrado, Prat Gay… La lista es inmensa. ¿Son ellos los que se fueron o es el kirchnerismo el que se definió por su exclusión? Diría que un poco de ambos.

4. Volvamos al presente. El kirchnerismo atraviesa un momento particular que puede ser descrito de diversos modos. Por una parte, se ha corrido el velo de su real soporte electoral en términos de gobernabilidad, y ese soporte es la Provincia de Buenos Aires. En promedio, Córdoba, Santa Fe, la Capital y Mendoza no han de aportarle más de un 30%. La diferencia no se hace ahí: se hace en la PBA, y en el resto de las provincias, que de paso garantizan el Senado.

Por otra parte, sin embargo, la oposición no logra armarse. En algunos distritos podrá ganar, claro, pero en otros distritos la pelea le es esquiva. Da un poco de lástima Ricardo Alfonsín yendo de un lugar al otro y tratando de subirse a cuanto caballo ganador encuentra, por distinto que parezca. Pero ese devenir maleable expresa una realidad: la oposición, después de ocho años y medio, no tiene una propuesta para la Argentina, no tiene un emergente claro que pueda unificar un sector del electorado, y se alimenta de su propia minoría intensa, que es de un antikirchnerismo recalcitrante. No están preparados para ser opción de poder, y por eso pierden en el plano nacional lo que pueden acumular en el local.

5. ¿Una falla típica de la oposición? No ofrecer continuidad alguna. No reconocer una lista mínima de cosas, cuatro o cinco como diría el Negro, que no se discuten más. Derechos Humanos, política social, política laboral, proyectos de desarrollo económico, rol del Estado, etc. Jugarle al gobierno es jugarle a lo seguro y conocido, jugarle a la oposición es terminar vaya uno a saber dónde. Por esa sencilla realidad, hoy Cristina ganaría en primera vuelta e incluso en ballotaje. Las sociedades no saltan al abismo sin motivo.

Continuará.

EM

Advertisement
14 comentarios dejar un →
  1. 29/07/2011 21:03

    Bien, bien. Abrazo Eze.

  2. 29/07/2011 21:15

    Un comentario muy interesante y desmitificador, Eze.
    Mirado desde aquí afuera te diré que esa carencia de metas de la oposición que describís también sucedía en las épocas de Menem, digamos circa 1994. ¿Me equivoco?
    Eddie

  3. 30/07/2011 01:29

    Muy buen post, Eze. Habitualmente lo digo de los tuyos, porque habitualmente lo son. Pero en éste, además de analizar con agudeza la coyuntura, vos decís cosas importantes sobre la política.

    Eso sí, justamente ahí quiero observarte algo. Cuando decís que “la política es…”, pienso que deberías agregar “entre otras cosas”. Política es acumular, por ejemplo. Hasta podés decir, “politica es, sobre todo, acumular”. Pero no es solamente eso: también administrar el poder, elegir los adversarios, ….

    También creo que sos demasiado terminante cuando decís “militar es construir poder y organización en el seno del pueblo”. Una noble tarea para la militancia, pero demasiado restringida: no son muchos los que saben y pueden hacerlo. Se que la idea de “defender la gestión” como contenido de la militancia te fastidia, pero la propaganda también es una forma, menos ambiciosa, de ella.

    La crítica inteligente, como la que vos hacés, también es una forma.

    Un abrazo,.

    • 30/07/2011 09:46

      Querido Abel:

      Sí, es cierto, hay un énfasis temperamental en dos o tres lugares. Pero creo que tiene que ver con la necesidad de subrayar la instrumentalidad y sinuosidad de la política, y de paso, con cortarla con esta idea de que militar es solamente hacer propaganda. Indudablemente, me bandeo para el otro lado. Inevitable cuando estás de mal humor…
      Abrazo grande,

      Ezequiel

  4. Juan Pablo Enlace permanente
    30/07/2011 02:13

    Modesto Emilio Guerrero en su libro “Venezuela diez años después”, señala un patrón similar al “recorrido final” sobre el cual “siempre encontramos racionalizaciones y líneas de coherencia que no estaban ahí en primer lugar”. Con la salvedad de referirse a Chávez, Venezuela y su Revolución Bolivariana:

    “Desde entonces – desde el lockout patronal que enfrentó al gobierno a inicios del año 2003 – el gobierno ha sobrevivido a la defección de decenas de diputados hasta mediados de 2007. Desde 1999, decenas de funcionarios altos actuaron desde distintas entidades y funciones. Varios gobernadores y alcaldes indujeron el voto en contra de la propuesta presidencial de un referéndum para reformar la Constitución de diciembre de 2007.
    Un año después sucedió algo similar con otros alcaldes chavistas emergidos de las elecciones regionales de noviembre de 2008. Uno de los casos mas destacados fue la retirada del general Isaías Baduel (…).
    En 2007 el General Baduel fue captado por el enemigo,
    – conste que la palabra la escogió Modesto, no Mariotto, salvando océanos de distancia – la razón fue simple y es la misma que ronda en las cabezas de otros oficiales activos y de funcionarios ministeriales: no están dispuestos a acompañar a Chávez en una perspectiva socialista (…)”

    En síntesis, el “recorrido final” al ser estudiado, revela que en el andar de la conducción política emergen y se desvanecen protagonistas. Alberto Fernández, como Baduel o “decenas de diputados” en Venezuela, acompañaron hasta donde quisieron o pudieron. “Tenían hasta ahí”, como diría el Emo de Capusotto. En una entrevista Alberto Fernández explicaba su alejamiento con una alegoría: comparaba al kirchnerismo con un colectivo que quiere ir a Mar del Plata. En algún punto intermedio del viaje su conductor decide tirar clavos miguelito en la ruta, pasarse a la mano contraria o tirarse a la banquina. Ante esa eventualidad Alberto decidió “bajarse del colectivo”, según sus palabras. Si lo hizo porque no se bancó la confrontación con los sectores terratenientes, porque era un vocero de Clarín o un colaborador de la revista Para Tí, a mi, sinceramente me parece un dato poco relevante. Ahora es un ex-colaborador. No está mas. Posiblemente tu planteo busque arrojar luz sobre la acusación que Cristina hizo sobre él en el libro de Sandra Russo, cuando lo describe como vocero de Clarín. ¿Cuál sería el punto en ese caso? La interpretación posible es mas directa: en ese momento no se podía funcionar con un Jefe de Gabinete vinculado a uno de los enemigos que se estaba enfrentando. No es un juicio moral, es un hecho práctico.

    Haciendo extensivo el caso de Alberto sobre otros desertores que enumerás, la pregunta sería ¿El colectivo debería tomar marcha atrás? ¿Debería aminorar la velocidad? ¿Cambiar de ruta? ¿Acelerar? Tal vez esa sea la respuesta que no se ve con claridad. Que el “recorrido final” pueda razonarse no significa que deba ser necesariamente una “racionalización”. Ver el recorrido e interpelarlo para extraer algunos patrones comunes también es una práctica deseable, que no tiene por qué convertirse en un espejismo que oculte las críticas. Por supuesto, también se racionaliza, pero no lo veo en el ‘caso Aníbal’, por darle un nombre.

    Estoy de acuerdo con la descripción que hacés sobre el funcionamiento de la militancia, y también sobre la falta de, digamos, una base social que quiera apropiarse del poder. Mi señalamiento principal es que tomar una foto de un momento histórico y contraponerlo con la actualidad siempre refleja contradicciones porque ese precisamente es el efecto del despliegue histórico. Hegel decía que desde el momento en que algo es el principio de una ley, éste ya es falso porque contiene particularidades que lo niegan, y que precisamente por eso se le llaman “prinicipios”. Que el principio del kirchnerismo hayan sido los Menem, los Duhalde, los Reutemann, los Solá (paradigma de la negación) y los Aníbal Fernández no debería inhibirnos de negarlos, precisamente porque el movimiento hoy ya no los necesita. (¿No los necesita?) Lo que necesita es militancia que quiera adueñarse de ese poder, y como eso parece remotísimo hoy, la amenaza de diluirse mas temprano que nunca siempre está latente, sin dudas.

    • Juan Pablo Enlace permanente
      30/07/2011 12:38

      Uff.. dos veces escribí Aníbal Fernández en lugar de Alberto Fernández. Esto me recuerda un episodio de “El blanco de las críticas” de Adolfo Castelo, a pocos meses de la asunción de Néstor Kirchner. Adolfo también se confundía de nombres y propuso que se pusieran por nombre “Aniberto”. Mis disculpas por el error.

  5. Juan Pablo Enlace permanente
    30/07/2011 02:19

    Una breve aclaración sobre mi comentario anterior: de ninguna manera estoy comparando el grado de compromiso social de Venezuela con el de Argentina. Mi intención fue comparar algunos patrones comunes de sus conflictos, que los hay y varios.

  6. 30/07/2011 12:38

    Ocaña (le presentó al renuncia a Cristina 6 veces, la última se la aceptaron) y Juez (que con fondos de la Nación hizo su campaña y creyó que solo podía más que el kirchnerismo) se fueron solos porque su proyecto político era otro. Al resto los rajaron y no era para menos. De las Liebres del Sur, mejor no hablar, critican por izquierda pero cobran por derecha, consultá cuántas de sus “ongs” aún viven del Gobierno.

    • 30/07/2011 12:40

      Y algo más, Juez fué peronista, aunque ahora no lo diga. Y tampoco se olvide que fué director en Papel Prensa de la mano de Alberto.

  7. 30/07/2011 14:47

    Lo importante no es por donde se suben sino por donde se bajan, y lo más importante de todo desde la mirada peronista: que se vayan solito y solos como felipe, el cabezón, el alberto, redrado, la ocaña, las liebres. Se complica cuando como el caso del lole o de juez logran usar al peronismo para sus fines personales, o como en el caso de ibarra nos arrastran al abismo por su estupidez: ahí estamos fallando y es lo que tenemos que correjir. Pero lo esencial me parece que es: que aporten mucho y se vayan solos, la esencia del peronismo como movimiento y su vitalidad radica en gran medida ahí, estrujarlos, aprovecharlos al máximo, secarlos… que si se van no tengan nada más para dar. Gran post.

  8. 30/07/2011 15:57

    Muy bueno, agradezco la nota.
    La vida tiene contradicciones, la política no está exenta, todo lo contrario. La militancia se pinta muchas veces para el individuo (al iniciarse) como un lugar para limar contradicciones también. Uno escucha, habla, se pelea, se va a dar una vuelta y al poco comienza a entender algunas cosas pero es claro que los espacios no se construyen solos. Y la pregunta que finalmente aparece más importante es ¿cómo? ¿Cómo se hace y dice cada cosa? Comprender cómo funciona la inmensa bola de Internet es más fácil, sin embargo pocos están al alcance de explicarlo, y claro obviarán cosas. Nunca hay visión completa.
    Evidentemente lo más importante es poder hacer, tener las herramientas y ejecutar pero lo más difícil es sostenerlo. Sin el cómo no hacemos nada… hay aparecen y desaparecen los personajes más o menos significativos…
    militamos, como podemos pero siempre aprendemos, vamos paso a paso. Ahora lo que viene, luego cuatro años de construcción de abajo hacia arriba y de arriba hacia abajo. Hay que unir los hilos.

    fd latino

  9. Martin Latino Enlace permanente
    01/08/2011 11:38

    “Volvamos al presente. El kirchnerismo atraviesa un momento particular que puede ser descrito de diversos modos. Por una parte, se ha corrido el velo de su real soporte electoral en términos de gobernabilidad, y ese soporte es la Provincia de Buenos Aires. En promedio, Córdoba, Santa Fe, la Capital y Mendoza no han de aportarle más de un 30%. La diferencia no se hace ahí: se hace en la PBA, y en el resto de las provincias, que de paso garantizan el Senado.”

    Casi que te diría tal cual, si no fuese porque no estoy convencido de ” su real soporte electoral en términos de gobernabilidad”. Es verdad, pero “el resto de las provincias” es otra pata de su soporte. En realidad la pregunta es por que muchos nacionalizaron elecciones que se sabía que, cuando menos, era una proeza ganar. Los medios antioficalistas lo hicieron por razones obvias, pero algunos oficialistas lo hicieron de manera inexplicable. De todos modos, el panorama sigue siendo mas o menos bueno en lo nacional si se tiene en cuenta que, aún con esto, en 2009 se sacó el 10% promedio en Cba, Santa Fe y CABA y a nivel nacional se llegó al 33%.

    Saludos.

Trackbacks

  1. Más cosas sueltas (y arrojadas). « Con una Ele
  2. Entre las putas y el barro político: el caso Zaffaroni

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Únete a otros 42 seguidores