FMI e INDEC.
Abel nos invita a comentar la decisión del gobierno de pedir “asesoría técnica” al FMI por el tema INDEC -cosa que en rigor yo había hecho, lateralmente, aquí, en mi resumen semanal-.
Pero, debo reconocerlo, no le había dedicado el espacio que se merece. Y todo estaba fríamente calculado: estaba esperando para chicanearlo sobre el tema en mi propio post sobre soberanía. Lo dejamos reposar unos días y seguimos con la política local.
Por empezar, hay dos cosas que no voy a discutir: estadísticas y economía. No lo hago porque hay buenos especialistas en ambos temas, y yo no soy uno. El enfoque será estrictamente político.
No creo que hubiese, antes de las negociaciones entre CFK y el Club de París -cuya deuda, se nos dijo, el país abonará, curiosamente, sin la auditoría del Fondo-, necesidad alguna, en términos técnicos, de solicitar asesoramiento. Sigo pensando lo mismo: no hay necesidad.
Pero sucedió de todos modos. Por ende, debe haber utilidad. Y se me ocurren algunas hipótesis para pensar el por qué de este paso atrás.
Es que el tema INDEC no tiene un arreglo a la vista que, más allá de lo técnico, supere el problema de la guerra mediática contra su credibilidad -guerra fácilmente llevada a cabo con la colaboración de los precios mismos, en indudable carestía, más allá del papel del oligopolio formador de precios, cuyo poder en la Argentina no parece discutirse con la firmeza del caso.
Brevemente: desde que se intervino el INDEC, hasta ahora, el gobierno no acertó ni una vez a explicar por qué y cómo, o para qué. No le encontró la vuelta. No lo hizo, siquiera, con sus propios militantes, que debieron inventarse sus propias hipotéticas razones. En ese sentido, el “INDEK” pasó de chicana fácil de la oposición ultra, a problema político con costos electorales… a generar una desconfianza masiva en cualquier número que brinde o informe el gobierno en materia de gestión. Y, basta con ver los intervalos de Fútbol Para Todos, el gobierno no deja de usar números en su propaganda.
También complicaba, y complica, en el frente laboral. Cualquiera que defienda los intereses de los trabajadores debe bregar, asimismo, por un sistema nacional de estadísticas confiable, porque esa es la base de cualquier discusión salarial. Y sin un salario mínimo realista y actualizado, los que no cobran son los que más lo necesitan.
Por estas razones -costo político continuo y ascendente, en un momento en que no sobra nada, dudas de la propia tropa respecto de la justicia de la causa en cuestión, carestía creciente, en proporción inversa a la credibilidad del organismo, etc.- es que el propio gobierno reconoció finalmente el problema, y convocó a las Universidades Nacionales a que den una mano amiga. Si el objetivo era clausurar el problema, fracasó por completo.
Nótese que ayer, la oposición consolidó, como era previsible, la que parece ser una de sus dos escasas victorias, junto con el 82% móvil, en un entero año parlamentario para el olvido. Y precisamente, se trata de su proyecto de reforma al INDEC. En ese tema, estuvieron de acuerdo los bloques del núcleo duro y de la oposición de centroizquierda. Y ello no habla de lo correcto o de lo incorrecto de su planteo, sino de lo redituable del tema de cara al año electoral.
Casi puede imaginarse el razonamiento de la mesa chica: si los grupos concentrados no aceptan la autoridad de las Universidades, a ver qué hacen cuando les pongamos enfrente al Fondo Monetario. En principio, es un pensamiento lógico. Pero no es gratuito -nada lo es con el Fondo-, ni en el plano de la política económica, ni en el plano electoral.
Aquí ingresa otro grupo de consideraciones, vinculadas a las próximas negociaciones con el Club de París. En principio, eliminar al FMI como intermediario formal fue una victoria política trascendente… incluso para quienes sospechamos que bajo la mesa se negoció alguna participación del Fondo. Es inevitable, y no podía retrasarse mucho más: el costo que la ausencia del Fondo impone en materia de tasas de interés, tanto al Estado como a los privados, empezaba a frenar la tasa de inversión. Y eso ya es delicado, en un momento en que toda la región pone a prueba la tesis del desacople.
Tenemos, entonces, razones internas, de orden e interés político, y razones externas, vinculadas con la necesidad de cerrar de una vez el ciclo abierto en 2001. No son malas razones. En la política real -y nada es tan real como ocupar el sillón de Rivadavia- estas consideraciones pesan más que cualquier principio ético.
No obstante, no deja de causar pena el retorno del FMI. Pena y un llamado de atención. La primera, por lo que significó su eliminación en el plano local y regional. El segundo, por lo que ha significado la injerencia del FMI en el pasado.
Ezequiel Meler.






DIfícil decisión. Profesionales idóneos, aquí debe haber. Pero quién es independiente? Las universidades lo son? Significa (la medida) una ingerencia en la política económica? Va a perjudicar a la población, a la producción local, etc.? Habrá cierre de fuentes de trabajo? Acaso no está globalmente homogeneizada la recopilación de datos económicos? Anticipa acaso que se volverá a las recetas del Fondo?
Zequi,
ya que hablás del tema, hago un humilde aporte a la discusión:
http://masticandonoticias.blogspot.com/2010/10/crisis-en-el-indec.html
abrazo!
Eze, coincido en que no era necesario, que es un retroceso y causa pena. No sé tampoco los alcances de ese “retorno” al FMI. La idea mas a mano que uno puede tener es la que justamente comentás: algo así como “a ver si a estos le creen”. Como idea no me gusta.
Me parece que la razón por la cual el gobierno ha venido creciendo en popularidad (incluso antes de la muerte de Kirchner) reside en que todo el tiempo tomó decisiones mientras el resto discutía cuestiones escenográficas. Y tomó decisiones piolas, para colmo, decisiones bastante profundas y que no dudo un segundo que han tenido un impacto muy positivo (creo, posiblemente a diferencia de muchos, que se destacan medidas como la del fútbol porque atraviesan a todos los sectores sociales, hasta da la sensación de que convenció al propio Victor Hugo de que el gobierno no era tan malo…).
Querer reflotar el INDEC es absurdo porque es una chicana de la que no se puede salir. Es como nos pasa a los de Racing con la B, aunque hayan pasado 27 años una vez que te hacés la fama no te la sacás mas. El ataque al INDEC no es inocente, de hecho vos bien lo marcás por ahí: en la propaganda de FxT se tiran números… ¿y que vas a tirar? ¡claro que se tiran números! no hay otra forma de ponderar y comunicar el impacto socioeconómico de las medidas de gobierno.
Hacer del INDEC la fuente de todas las mentiras tuvo como objetivo que el gobierno no pueda gozar de sus propios números, que no son óptimos pero son aceptables. Hoy no hay forma de defender un solo número sin pararse en la infantil lucha “es tu palabra contra la mía”, aún vengan de la propia ONU la respuesta siempre es “el INDEK”. Es al menos sospechoso que el INDEC haya empezado a ser cuestionado ahora y no con Menem, por ejemplo. Y la razón es que se encontraron con la gallina de los huevos de oro: la combinación entre inflación, INDEC, intervención de la economía (Moreno) y economistas a lo Melconián. Una combinación explosiva y redituable.
En mi opinión el gobierno debería olvidarse del tema INDEC, no tiene retorno pero tampoco es un tema primordial para el común de la gente (en tal caso me preocuparía mas por “la inseguridad”). No hay demasiadas razones como para dudar del INDEC o, en tal caso, hay tantas razones para dudar de “los otros” como del INDEC. Además, el INDEC no provoca la inflación, “modificarlo” al gusto de los Broda y los Melconián no va a generar ningún beneficio.
Me parece mas piantavotos ir a por el FMI que dejar todo como está. Igual ya está hecho.
Saludos.
Jorge:
Todas preguntas válidas, aunque no creo que se modifique la política económica justo ahora que se cae la receta en todos lados. Empleo y consumo son dos variables fijas de la continuidad política. Si tocan eso, pierden.
Nico:
Hablé varias veces de este tema, justamente para marcar que la discusión técnica (p. e.: el sesgo plutocrático del viejo índice) choca con el supermercado, incluso en los términos de Moyano a la hora de discutir paritarias. No es menor ese dato.
Y la mejor prueba de que el gobierno considera que tiene un problema político acá es la convocatoria, nada más y nada menos, que al FMI, que necesariamente va a tener que auditar para poder mejorar la medición.
Martín:
Ojo que no coincidimos (!). Yo creo que la movida internacional a lo mejor no era necesaria, pero puede ser útil.
El tema INDEC nunca se fue, pero es esencial para ganar en primera vuelta en las condiciones actuales -especialmente si no va CFK-. La recuperación de votos de los sectores medios lisa y llanamente es una necesidad electoral, y la democracia es el juego en el que gana el que tiene más votos y habilidad de gestión, no lo uno o lo otro.
Cerrar este tema es posible, en la medida en que el índice no pueda ser cuestionado sin que la “conspiración” y el “dibujo” integren como conspirador… al Fondo Monetario. Lindo, no es. Pero puede ser útil.
En una propaganda podés hablar de hechos de gestión doce horas y media y no tirar ni una estadística de dos cifras. Ponés la imagen de una ruta, la inauguración de una escuela, etc. Eludís la cuantificación de lo hecho. Decir que pusiste 9 millones de baldosas, en este contexto, no es lo más inteligente, algo que reconocen incluso los publicistas del gobierno.
El tema con los números del INDEC no es que sean óptimos o aceptables en el plano técnico, sino en el político. Y hoy el gobierno nacional, encabezado por la Presidente de la Nación, dice que no es el caso. Esto implica, asimismo, reconocer el fracaso de la “normalización nacional” encarada hasta ahora vía universidades. No hace falta que lo diga yo, porque es lo que se desprende del hecho político.
El INDEC, hoy (porque está en discusión hoy, no hace 10 años o quince, cuando era un tema de minorías) puede no ser esencial, pero inflación e inseguridad lo son, y la primera contiene necesariamente un laburo sobre las expectativas de orden subjetivo que trabajan en la formación de precios. Ese trabajo, reconocido como necesario en la teoría económica, tiene asidero teórico en una larga tradición heterodoxa cuyo último exponente fue, casualmente, un ex ministro de economía argentino, Juan Vital Sourrouille. Modificar las expectativas, concluía JVS, incide directamente en la inflación, incluso más que el volumen del gasto.
Por otra parte, no des por sentada la constelación electoral en que busca plantarse el gobierno. Eso depende fuertemente del sesgo del candidato. Hoy, dicho por la primera fila en voz bajita, no hay candidato. No es lo mismo una campaña para CFK o para Scioli: no son los mismos votantes. Por eso, hay que darle tiempo a la medida, y ver cómo camina y se implementa. También hay que ver cómo se posiciona la oposición frente a este volantazo. Si cierra electoralmente, listo, es todo lo que necesito.
A mí lo del fmi me desconcertó. Busco explicaciones, elucubro, pero falta discurso oficial. Como cuando Néstor responde sobre por qué Redrado en el Bco Ctral..
Estaría bueno que Criatina se refiriera al tema x cadena.
saludo cordial!
http://www.fa-kir.blogspot.com
Consulta:
Leí que no era el FMI el que asesoraba a Argentina con el INDEC unicamente sino que va a ser un conjunto de asesores tecnicos que van a dar lineamientos técnicos para poder armar una INDEC nacional ya que actualmente sólo se hace en Buenos Aires y se planea un INDEC que abarque a todo el pais, para eso se requiere conocimiento tecnico de cuales son las mejores maneras para implementar un INDEC a gran escala. Por lo que tengo entendido el FMI es una de 5 organizaciones, incluida la ONU y la OIT que van a dar asesoramiento tecnico.
Yo la verdad que no lo dramatizo tanto al tema, que vengan a dar su asesoramiento sobre el tema y listo. No es para tanto ni significa claudicar ante nada, creo yo. No es que les dejamos que manejen la economia o que nos analicen las cuentas.
Besos!
Perdón, la consulta era si tenían mayor información sobre esto en sí, porque se habla como si el FMI fuera el que viene a hacernos el INDEC y según la info que yo tenía no es para nada así.
Sole:
Como verás en las respuestas, yo incluso puedo verlo como algo políticamente útil.
Respecto de la variedad de organismos, el único que tiene las herramientas para elaborar o revisar un sistema de estadísticas de alcance nacional es el Fondo. Traerlo es precisamente un acto de realpolitik, en la medida en que es el FMI, finalmente el que garantizará la calidad del sistema.
La realidad es que para elaborar un índice nacional, inevitablemente van a tener que realizar la auditoría, tal y como la hacían antes de diciembre de 2005. Eso te lo dicen los economistas de CIPPEC, e incluso varios oficialistas. Y el tema es que justamente en esta semana se había anunciado lo contrario con motivo de las negociaciones con el Club de París.
Es medio inevitable, en este contexto, verlo como un retroceso, en la medida en que desde 2005, la cancelación de la deuda con el Fondo obedeció principalmente al deseo de mostrar soberanía en un terreno en que la misma había sido pasada por arriba -por ejemplo, con motivo de la reforma laboral, exigida por el FMI y no por los empresarios argentinos, que no la necesitaban en el contexto de desocupación de 2001-.
Pero la política siempre es relación de fuerzas, y de cara al año presidencial, estas noticias (Fondo, Club de París, etc.) tienen un target electoral específico que no debe despreciarse ni subestimarse.
Un abrazo,
Ezequiel
Con el nuevo indicador de precios se viene trabajando con el FMI desde 2007. El nuevo método para medir el IPC estaba acordado con el Fondo en mayo pasado, cuando el Gobierno ya tenía prácticamente definido el mismo acuerdo que se cerró esta semana, pero en ese entonces se evaluó que no era el momento político para dar el paso. Se quería esperar, entre otros motivos, al informe de las universidades que Boudou recibió ésta semana.
El gobierno ahora cuenta con lo que le entregaron las universidades naciones y el esquema diseñado con asesoramiento técnico del FMI. A partir de ésto puede surgir una nueva metodología mejorada tomando un mix de ambos proyectos. El tema todavía no está definido. Por eso se esperó el estudio de las universidades nacionales.
Está claro que lo del Fondo es solamente un asesoramiento técnico. Hoy acabo de leer una nota (en Página 12) en la que se menciona que en el informe de la UBA se recomienda seguir los “consejos técnicos” del FMI.
Saludos
Abel
Aca lo que en realidad hay que preguntarse es la ILEGITIMIDAD de la deuda. Una deuda de los sectores privados, endeudados durante los 90 y estatizada por Cavallo en el 2001.
La vuelta del discurso de los 90, diciendo que lo mejor que podemos hacer es pagar la deuda para “incertarnos” en el mundo. Cuando kirchner goberno en default y supuestamente “logro” lo que reivindican los kirchneristas.
Sí, es muy fácil decirlo. En el mundo REAL, para no pagar la deuda tendríamos que tener una especie de Frente de Liberación conformado por 500 mil soldados con armamento pesado, y estar dispuestos a sufrir cualquier agravio armado de los acreedores.
Sin olvidar que la seudolegitimidad fue legitimada a lo largo de varias décadas y por varios gobiernos.
Ayer en El Destape, Navarro criticó bastante la idea de que el FMI nos asesore porque enumeró todo lo que había hecho en el pais y que era como invitar al enemigo pero que el reconocía también que el estaba sentado en un programa de TV y que CFK esta sentada en el Sillon de Rivadavia, como diciendo que era su opinión “comoda” mientras del otro lado se tiene que gobernar.
Pero Wainfeld, más allá de estar de acuerdo con Navarro sobre esto, comentó que le parecía una movida muy inteligente del gobierno porque:
a) Aprovecha la buena imagen.
c) Aprovecha que del otro lado son todos soquetes.
Entonces entre quedarse discutiendo con los soquetes sobre temas que no interesan o dandoles charla, prefiere mirar a la meta que son algunos de los problemas que preocupan y hay que comenzar a aliviar un poco:
1) Relación Empresarios – Trabajadores y el Pacto Social (Que según el es de dificil implementación, pero que vale el esfuerzo).
2) INDEC e Inflación.
3) Club de París
Entonces decía que mas alla de que no le gusta el FMI, hay una estrategia inteligente por parte del Gobierno para avanzar en esos temas y no quedarse en la pelea con la oposición.
Los partidarios del sesgo plutocrático obran en todo el mundo con coherencia y saben lo que quieren (saben que tipo de sociedad quieren, saben que modelo económico quieren, y saben que tipo de indicadores económicos y sociales necesitan para eso).
Quienes deberían defender modelos de sociedad más justos, sin sesgos plutocráticos, rehuyen el tema diciendo que es muy técnico, y caen continuamente en las trampas tendidas por aquellos, tales como decir que el INDEC choca con la experiencia del supermercado, etc.
Por eso ganan los primeros, por eso los primeros no solamente están ganando la batalla mediática contra el primer gobierno en el mundo que se atrevió a intentar algo contra el sesgo plutocrático, sino que también están logrando que suban efectivamente los precios y que el gobierno tenga que aceptar que regrese el FMI.
En la medida en que los partidarios del sesgo plutocrático sigan siendo los más preparados seguirán ganando.
Ricardo Patricio Natalucci
DNI 8464942
Ex supervisor del INDEC 1980-1985
Ex supervisor de metodología y fórmulas de cálculo del IPC del INDEC 1982-1985
Ex asesor de la Secretaría de Planificación de Presidencia de la Nación 1986-1991
Director del portal estadístico no gubernamental http://www.indec.com.ar.
Email: ricardonatalucci@indec.com.ar