¿Única jugada o error final?
El debate empezó acá, con la entrada de Gerardo, y luego siguió por aquí. Su argumento inicial daba como buena -en su contexto- la jugada de Mauricio Macri de proponer su propio juicio político. Luego, convenimos que se trataba, a lo sumo, de una jugada única, como se llama, siempre en el lenguaje del ajedrez de competencia, a aquel movimiento realizado en contestación a una jugada del adversario que se caracteriza por ser el único posible, bien sea porque así lo obliga el reglamento, bien porque el resto de posibles movimientos significan la derrota immediata de la partida.
A mí, con todo, me quedaban y me quedan ciertas dudas. Que pueden no ser muy relevantes, en la medida en que el propio proceso político nos brindará las respuestas, pero que ilustran un modo posible de pensar la política. Ahí vamos.
Luego de las elecciones del año pasado, sumada a la reforma de los partidos políticos, los agrupamientos sin espacio en el marco del justicialismo y del Acuerdo Cívico y Social quedaron seriamente comprometidos en sus posibilidades. Uno de estos agrupamientos es el PRO de Mauricio Macri, que hasta el momento no encuentra lugar en el marco del acuerdo de competidores del tercer actor posible, el peronismo disidente. Sin un acuerdo con dicha fuerza -algo que considero improbable-, el macrismo carece del armado y la infraestructura básica para competir en elecciones nacionales.
En esa medida, es correcta la aseveración de Rosendo Fraga, en el sentido de que “la elección legislativa de 2009 marcó el inicio de la declinación de Macri como alternativa nacional y al mismo tiempo complicó las posibilidades del kirchnerismo de obtener un tercer mandato.”
En este marco, la causa por las escuchas ilegales vino como una complicación extra, inicialmente considerada lateral por el oficialismo porteño, hasta la reciente confirmación del procesamiento del Jefe de Gobierno por la Cámara Federal.
Quien escribe no es experto en derecho. Por eso, establece una ronda de consulta. En principio, el procesamiento de Macri como “partícipe necesario” puede o no tener sustento. Más difícil es sostener la misma tesis en un juicio oral. Es decir, la misma evidencia que alcanza para procesar al Jefe de Gobierno no alcanzaría, en principio, para condenarlo. Y esto, en parte, sucede porque no tenemos evidencia directa de la asociación ilícita que habría generado las escuchas. Tenemos a Palacios y a James, tenemos una conexión circunstancial con Macri, pero no contamos con un testimonio que asevere que este último dio la orden para que se cometa el delito. No, a menos que Palacios entregue a Macri, por ejemplo.
Voviendo al campo de la política, tenemos a un jefe de gobierno en franca decadencia, carente de estructuras y bases de apoyo en su propio distrito, amenazado por una causa judicial. Su jugada parece lógica: frente a la amenaza de una larga guerra de desgaste mediático que puede prolongarse indefinidamente como una espada de Damocles sobre sus aspiraciones presidenciales, Macri, contando con una mayoría legislativa, genera una instancia política de autojuzgamiento con el fin de llegar fortalecido a escenarios adversos.
El problema, sin embargo, es que en la actual situación de reagrupamiento opositor, la candidatura de Macri molesta. No tanto al oficialismo, que cuenta con ella para erosionar un poco a sus competidores, como a la propia oposición. Pasaron los tiempos de las legislativas, y ahora cada medida, cada acción, cada discurso debe interpretarse en el sentido de la inminente campaña presidencial. Las veinte tribus sin jefe deben encontrar aquella fórmula política que les permita impedir una victoria oficialista. Pero sólo una tribu puede ejercer el Ejecutivo, que no es un bien divisible. La solidaridad opositora prometida en los días de junio del año pasado, de la cual apenas hubo una sombra en el actual curso legislativo, se convierte en feroz competencia, tanto dentro como entre las estructuras existentes.
¿Y qué mejor instancia para ello que un juicio político a un seguro presidenciable? No en vano llueven sobre Macri las críticas de la oposición: del radicalismo, de la Coalición Cívica, e inclusive el tibio despegue de dirigentes del peronismo disidente hasta hace poco a él asociados, como Eduardo Duhalde, Felipe Solá y Francisco de Narváez, cuyo minibloque votó por la creación de la comisión investigadora en la sesión especial del martes. El colorado, en realidad, no oculta su deseo de convertir al PRO en una sucursal de su proyecto bonaerense.
Los distintos jugadores de la partida ven con agrado la posibilidad de sacarse de encima un adversario, y señalan la obviedad: el Rey está desnudo. La supuesta “incoherencia” no es tal: ahora se trata de un juego diferente y eliminatorio. Incluso queda margen para pequeñas revanchas personales, pero ese es otro tema.
Como señala, de nuevo, Rosendo Fraga,
“En la política práctica, la clave está en si Macri logra o no mantener unido al bloque del Pro. La Legislatura tiene 60 legisladores y el oficialismo cuenta con 24. Si ellos se mantienen unidos, pueden impedir la condena en un juicio político que requiere dos tercios.
Pero hace algunas semanas, dos legisladores macristas de origen peronista abandonaron el bloque que tenía 26 y ambos votaron contra el Pro en la sesión en la cual finalmente se postergaron los pedidos de investigación de la oposición. Si otros lo hicieran, es entonces cuando la permanencia del jefe de gobierno puede tonarse crítica, como le sucedió a Ibarra, destituido por el voto de un peronista que había formado parte de su propio bloque.
Quizás por esta razón Macri parece optar por acelerar los tiempos, desechando la posibilidad de una apelación a la Cámara de Casación que hubiera prolongado el proceso sin certeza alguna de obtener un fallo favorable. Es que cuanto antes se realice el juicio, más posibilidades parece tener de mantener unidos a sus legisladores, varios de los cuales pueden empezar a pensar en qué espacio político tienen más futuro.”
Aquí está la clave. En efecto, varios dirigentes del macrismo han comenzado, tiempo atrás, conversaciones informales con distintas fuerzas pensando en un eventual cambio de aire. La oposición porteña frena el proceso de autojuzgamiento y hace tiempo, precisamente, esperando y contando con el éxodo natural de quienes quieran seguir en política. Cada día que pasa la acerca al número que necesita: ya son tres los legisladores que se atraviesan entre Macri y su destitución. Y ahora viene un intervalo de, por lo menos, tres semanas. Mientras tanto, los opositores locales, acaudillados por la CC, unificarán criterios, avanzarán en la obtención del expediente, y esperarán. Serán ellos los que dicten el tempo de la política porteña. Mientras tanto, el macrismo se multiplica para evitar fugas (Ritondo, Santilli) y sumar aliados. No vaya a ser que el tiro le salga por la culata.
Ezequiel Meler,
Administrador.






Gran analisis, coincido totalmente. Para mi es única jugada, con prescindencia del resultado judicial del asunto. Políticamente se consuma (quizás en un periodo más breve que el esperado) el nocaut de la gimnasia estatal-gubernamental a la concepción mezquina que Macri tiene de la acción de gobernar. Macri se autoprovocó en dos años lo que a Ibarra le llevó un poquito más, aún cuando Macri pueda renovar en 2011.
Un Abrazo
Suponé que todos tienen cartas ocultas bajo la mesa. No es un ajedrez sino un truco. Suponé que el juez tiene otros teléfonos, por ejemplo, donde sí se establece la conexión entre Palacio y james, james y macri, palacio y james, palacio y macri. No es un secreto,k por ejemplo, que palacio intervino enel secuestro de macri, del lado de los comisarios buenos. Pero macri declaró que el que lo salvó fue sablich y a palacio lo conoció recién en 2006 en boca. El pez x la boca muere.
Ezequiel:
Tu análisis es muy bueno, y personalmente estoy más de acuerdo con vos que con Gerardo F., pues considero que la jugada de Macri es imprudente. El criterio de “jugada única” tiene sentido si lo fundamental son las tapas de los diarios de esta semana. Pero la semana que viene sólo sirven para envolver pescado.
Pero me parece que tanto vos como el comentario de Luciano omiten considerar un aspecto que a medida que pasan los meses se vuelve más y más decisivo: la necesidad de instalar un candidato para las elecciones del 2011 (la apuesta Durán Barba, digamos). Tal vez eso explique el muy moderado respaldo de Duhalde. El ya pasó por esta experiencia, – la necesidad de contar con un candidato, cuando las encuestas no sonríen a las primeras opciones – a fines del 2002.
Resumiendo: Salvo complicaciones inesperadas y muy decisivas en el frente judicial, a medida que pase el tiempo, la marcha de la causa tendrán menos relevancia que las encuestas en el destino de Macri.
Un abrazo
Abel: esta operación la dirige el Cabezón. Macri podrá ser a lo sumo el candidato de la ciudad. El co0lombiano, de la provincia
Luciano:
En efecto, parece que lo Macri es terminal e inoperable en cualquier variante.
Jorge:
El truco y el ajedrez se parecen más de lo que se dice: siempre hay cartas guardadas, pero uno sólo puede analizar las que están en la mesa. Aquí no analizo la novela judicial, thriller político si los hay, sino la novela política, que amenaza con autonomizarse por completo de la razón jurídica.
Abel:
De acuerdo, salvo en una cosa. El peronismo disidente no necesita candidatos: necesita un mecanismo dirimir entre los que tiene sin perder poder de fuego ni arriesgar su precaria unidad. Y, ciertamente, para ello no necesita a Macri: le conviene eliminarlo del mapa. Duhalde empezó como el único político que apoyaba a Macri en el tema escuchas, dada su obsesión con la SIDE. Pero se viene despegando.
Saludos.
Ezequiel
Ezequiel,
para mí es la única jugada y es buena. Dado que es un partido que pretenden jugar en los medios: Única porque negándose a todo queda poco transparente ante la “opinión pública”. Buena porque no creo que puedan “probarle” nada: “Sí, me equivoqué con la designación de Palacios”… “No tengo ni una llamada con James”.
Por otro lado, creo que sus “compañeros de ruta” -el cabezón, felipe, y el colo- se despegan, pero no para separarse sino para marcarle la cancha. Que busque la reeleccion y sume para el grupo desde ahí. Parece que Miguel Angel Toma no mide!.
Por eso acuerdo con J en que el cabezón algo tiene que ver. El día 23, en Clarín le dedicaron cuatro títulos:
- La oposición le puso un freno al pedido de juicio político de Macri
- El macrismo se mueve para evitar fugas y sumar aliados
- Para el oficialismo, el jefe porteño “tiene que someterse a la Justicia” (que medido el gobierno nacional!!!)
- “Macri cree que el poder es impunidad” (en una exclusiva con Anibal Ibarra!!!)
Slds!
Eze:
Hay una frase tuya que me deja pensando “El peronismo disidente no necesita candidatos: necesita un mecanismo para dirimir entre los que tiene sin perder poder de fuego ni arriesgar su precaria unidad” ¿Seguro? Mi convicción es que el “peronismo disidente” no existe. Hay muchos peronistas que no aguantan a Kirchner, sí, pero eso no conforma una identidad política. Hay dirigentes con mucho oficio y habilidad que tratan de armar una alternativa electoral a los K, pero son peronistas. Es decir, no les interesa un resultado electoral en sí, sino incidir en quién tendrá el Gobierno Nacional y en qué condiciones.
Personalicemos el asunto en Duhalde: es el mejor armador, y su presencia en la decisiva Provincia de Buenos Aires le da un peso importante. Negro – como todos – mirará muy detenidamente las encuestas, desde ahora hasta los primeros meses del 2011. Si las encuestas dicen que él mismo, o Reutemann (si no se niega), o Solá o … no tiene una chance razonable… no va a creer que la magia de la interna del P. F. se la dará. Entonces, buscará al candidato o al frente que crea que pueda tenerla. O tendrá (tendrán) que optar entre dos estrategias alternativas: acordar con el ACyS. O acordar con el oficialismo. El llano no es una opción atractiva para él (ellos): ya lo conocen.
¿Macri como candidato? No creo que tenga chance. Ya no lo creía antes de esta tragicomedia, y ahora menos. Por eso mi comentario es en realidad una digresión del tema principal de tu post y de los otros comentaristas. Pero lo que insisto en que la búsqueda de un candidato por el Peronismo Federal es uno de los hechos que influirán toda la política argentina… hasta que se defina.
Un abrazo
Ezequiel:
esta jugada obligada, conocida como zugzwang por los ajedrecistas, probablemente resulte ser el canto del cisne de mauricio.
Ciudadano de a Pie:
No coincidimos. Me parece que cuando se apaguen los flashes, la autonomización de la instancia política permitirá a sus competidores deshacerse de Macri, ofreciendo a los legisladores del bloque oficial una salida frente a situaciones políticas sin retorno. Esta maniobra desesperada de Macri en su intento por colocarse como el principal opositor al kirchnerismo es demasiado elemental y apresurada.
Pero bueno, el tiempo nos responderá, por suerte.
Saludos.
Abel:
Puede ser, pero mi impresión es que ese armado entra tercero, con o sin Macri. Hoy, las chances de suceder al kirchnerismo pasan por el ACyS, que es la única fuerza nacional en condiciones de perforar el 30%. Eso le permitirá capitalizar el voto útil opositor -al revés de 2009-. Claro, eso es hoy: para mañana falta una eternidad.
Un abrazo,
Ezequiel
Político Aficionado:
Coincidimos, como es costumbre ya. Se lo extrañaba por estos páramos.
Abrazo,
EM