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Para no ser (demasiado) menos.

11/06/2010

Pese a la ley respectiva, y conforme a las predicciones de todos aquellos que no estamos identificados con cierto acérrimo oficialismo, gran parte de la disputa política opositora sigue teniendo lugar a través de los medios. La rosca oficialista, en cambio, que también existe, tiene un ámbito más restringido: opera bajo las premisas de una conducción sumamente vertical, que nos presenta como monolítico un espacio que debiera hallarse -y se encuentra, de hecho- en estado deliberativo. Así son las cosas.

Hace unos días, nos ocupábamos de la interna radical. Lejos de nosotros está la idea de pensar que en ella se ha dirimido definitivamente el orden de las candidaturas de cara a 2011. Creo, en cambio, que se trata de un revés parcial para Cobos, pero, más importante aún, de un posicionamiento del afiliado radical bonaerense, y sobre todo, que marca, con su repercusión posterior, una cancha donde jugarán, seguramente, tres actores principales (1), aunque no necesariamente divididos en tercios equivalentes. En esa cancha, dije, hay margen para que un espacio político aglutine al grueso del voto históricamente no peronista. Esa es la opción del ACyS, si sobrevive más o menos indemne a los avatares propios de una transición a un escenario de alternancia presidencial.

En estos días, leímos hasta el cansancio la aparición, un tanto sobreactuada por los medios interesados, de otro de los ejes de esa alternancia posible: me refiero, claro, al peronismo disidente, federal, o como sea que decida llamarse.

Hay varios análisis en circulación. Recomiendo el de Artemio López, el de Néstor Sbariggi, por su agudeza característica, y el de Abel Fernández , que me parece el más acertado.

A estos análisis, tenemos poco que agregar. En principio, la jugada, ampliamente reflejada por los medios, tiene su sentido: hay que apresurarse a ocupar un espacio en la mente de los electores potenciales dentro de un año, y la unidad relativa y precaria que se pueda alcanzar parece un requisito indispensable para competir con eficacia contra un kirchnerismo que crece pero no llega -no todavía- al requisito constitucional que evitaría una segunda vuelta. Como señaló Gustavo Ferri, yerno de Duhalde que milita en las filas del Colorado, si no vamos en un solo espacio, no vamos a ganar”.

El primer problema de esta suerte de estrategia, con todo, es su sentido. No parece claro determinar exactamente cuál es la noticia en el marco de un encuentro de múltiples presidenciables que acuerdan poco y nada, sin resolver el mecanismo de selección de candidatos, o tan siquiera la participación -o no- en la interna del justicialismo presidido por Néstor Kirchner -algo que se vuelve, cada vez, más improbable-. En ese sentido, uno no puede menos que acordar con las caracterizaciones realizadas por Néstor y Abel.

Con una salvedad: Abel marca como una falencia decisiva, no el mecanismo de selección de candidatos o su entorno institucional -por adentro o por afuera-, sino la “promesa creíble de algo nuevo para la sociedad argentina”. Y ahí me diferencio, en tanto considero que el votante promedio de 2011 no elegirá plataformas, sino candidatos, y tal vez ni siquiera ello, sino que expresará su posición dentro de un clivaje que sigue siendo, todavía, el acuerdo o la diferencia con los dos gobiernos Kirchner -por lo menos, en primera vuelta-.

El segundo problema de este armado potencial -de real, todavía, no tiene nada- es su proyección nacional. En 2009 obtuvieron, es cierto, una victoria rutilante en la PBA, mientras que el oficialismo mantuvo desempeños dramáticamente bajos en Córdoba, Santa Fe y la Capital. Pero quienes capitalizaron esa derrota a nivel nacional fueron los hombres y mujeres del ACyS: basta con ver los números. Y eso era con Macri adentro, algo que parece difícil que se repita en 2011. (2)

Parece claro que, por el momento, sin candidato, sin unidad garantizada y sin estrategia en común, los disidentes se encuentran en una posición realmente débil a la hora de salir a competir con el ACyS por el “voto útil” que evite una victoria oficialista en primera vuelta, o, menos aún, que los introduzca en el balotaje. Salir a decir, como marcan algunos editorialistas, que se reorganizó la oposición, es, como mínimo, aventurado y temerario. Sí se van dibujando, todavía en la arena, los dos o tres ejes que han de competir, si llegan intactos -en el caso de los disidentes, primero deberán generar su propio espacio-, en las elecciones presidenciales del año próximo. Por ahora, es una guerra de tapas, no mucho más. En esa guerra, los disidentes vienen bastante rezagados, por mucho que lo nieguen.

Notas

1) Suprimimos deliberadamente, por ahora, toda especulación sobre la eventualidad de un cuarto actor nacional, de corte estrictamente progresista, tanto por las dificultades de su armado, que en buena medida depende de la interna del ACyS, como por su incierta performance.

2) En este análisis, y hasta nuevo aviso, Mauricio Macri aparece como el gran perdedor, debido a que se quedó afuera de todos los esquemas nacionales. Su desempeño electoral decreciente, confirmado por el pasaje de varios de sus dirigentes a las filas de De Narváez, hace suponer que su propia candidatura nacional se verá en problemas si no consigue serios apoyos provinciales.

Ezequiel Meler,

Administrador.

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6 comentarios dejar un →
  1. 11/06/2010 12:57

    Gracias por el elogio, Ezequiel. Pero en realidad, tu análisis es más preciso y ordenado. Y tenés razón en un punto clave: la sociedad votará en 2011 a un candidato. Siempre lo hace, porque si los programas no se personalizan, no existen.

    Igual, yo sigo pensando – puede ser mis deseos, que influyen sobre mi razonamiento – que los “tres actores principales” van a sufrir modificaciones importantes en su encarnadura actual, antes que finalize este año. Como creo que dije en una respuesta en mi blog, acepto una apuesta razonable.

    Un abrazo

  2. 11/06/2010 13:02

    Para agregar una mancha negra al poroteo, creo que una gran cuestión pasa por saber si la sociedad, o algunas de sus partes, entendió a dónde nos llevó esa alianza social sugerida en el 76 (aunque venía de antes, pero para no exitenderse) y culminada en los 90. El electorado es más independiente de lo que parece, y si bien los aparatos pueden decidir en el último esfuerzo por la mínima diferencia, esa gran masa de maniobra se guía más por otras cuestiones. Habrá que ver cuál: si la influencia mediática, si la situación económica personal…

  3. Juan jose Enlace permanente
    11/06/2010 16:12

    E:Son muy interesantes tus analisis y los que citas de abel y otros sobre las tendencias de reconfiguracion del escenario politico nacional.En mi humilde opinion el hecho de que en la proxima eleccion se elige todo: presidente y vice,gobernadores y intendentes,senadores nacionales , dip. nac ,leg.prov. y ainda mais con todo lo que esto significa para la configuracion del sistema politico de la proxima decada va a ejercer una fuerza de alineamiento muy fuerte hacia los tres tercios con la unica salvedad de la posibilidad de una entente solanas,juez yalgun otro hacia la izquierda,es una manera de decir, del espectro politico.En este dibujo seriamente el oficialismo esta en 30+, el radicalismo AyC en 30, y el PJ disidente sumando Macri y De narvaes aprox 30-; Lo que no esta merituado aca es la demanda de cambio subyacente en la sociedad argentina que cualquier encuesta registra en forma muy sostenida desde hace bastante tiempo.Las actuales proto formaciones politicas al momento no han querido, no han sabido o no han podido con sus mas y sus menos , tal vez lo esta insinuando el panradicalismo,encarnar la idea de cambio.Creo que quienes capturen esta idea pueden empezar a encontrar la llave de la eleccion.

  4. 11/06/2010 17:43

    Abel:

    Es posible. Mi post anterior sugería una alternativa para el PS dentro del ACyS, que es algo así como el PCUS al lado del peronismo disidente. No te tomo la apuesta, pero te mando un fuerte abrazo,
    Ezequiel

    Jorge:

    Hay un electorado independiente -aquel “nuevo electorado de centro” que fue la pesadilla del peronismo desde el 83-. Habrá que ver cómo nos evalúa. Veo difícil que lo piense en ciclos largos -el 28J demostró que nadie cree seriamente en un retorno a 2001-. Abrazo, EM

    Juan:

    Es valioso tu aporte. Pero aunque creo que el dibujo es ése, no sé si podemos sumar a Macri en las filas del PJ disidente. Tampoco parece quererlo, y en esa duda está su perdición. Respecto de la necesidad de cambio, me temo que ninguno de los actores la tomará en cuenta si gana.
    Abrazo grande, hablamos.
    Ezequiel

  5. Christian Amstutz Enlace permanente
    14/06/2010 18:16

    Me ha sorprendido gratamente leer este este artículo. Primero por el contenido, ya que si bien lo que es política lo toco de oido (del sordo), desde mi humilde punto de vista el artículo posee una claridad y contundencia que no he visto en las secciones políticas de los diarios que ya no leo. Y segundo, por cierto orgullo que es dificil de explicar pero sencillo de entender, y que se debe a haber compartido butacas con el autor en el colegio secundario.
    Bueno Eze, te dejo un abrazo grande, cuidate.
    Christian Amstutz

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