Lo que viene.

Mientras el grueso de las tintas cargan, ora a favor, ora en contra de la controvertida ley de medios, el gobierno ha presentado, finalmente, la iniciativa parlamentaria clave en materia de gobernabilidad. Nos referimos, claro está, al Presupuesto Nacional 2010, presentado por el Ministro de Economía, Amado Boudou, ante las comisiones respectivas de la Cámara Baja.
Su tratamiento, siempre complejo, se muestra aún más intrincado en el actual contexto. La oposición, seguramente, tratará de evitar su aprobación por todos los medios disponibles, y muchos aliados del kirchnerismo en el tratamiento de la ley de medios pueden aprovechar la ocasión para diferenciarse.
Por ende, desde Balcarce 50 han trazado una serie de iniciativas paralelas, en una estrategia de concesión y negociación diseñada, en principio, para el paladar de la centro – izquierda. La reforma política, que interesa especialmente a los partidos de alcance regional, y la anhelada reforma de la ley de entidades financieras, otra deuda dorada de la democracia argentina, se cuentan entre las piezas de canje.
Menos claro está si, como en su momento prometió Agustín Rossi, se avanzará en una política social más inclusiva, que abarque subsidios universales a la niñez. Recordemos que, en los últimos meses, con mejores o peores intenciones, el tema de la “lucha contra la pobreza” ha sido instalado, tanto por parte de la Iglesia como por parte de las principales patronales, en la cabecera misma de las cuentas pendientes oficiales.
Esta temática, a nuestro juicio subestimada desde los círculos oficiales, es también sensible a los espacios que referencian al centro – izquierda, como la CTA, y bien podría implicar un terreno de consenso de importantes implicancias políticas. Sin embargo, su tratamiento enfrenta rechazos en determinados sectores que apoyan la gestión gubernamental.
Es difícil escapar a la impresión -si interesada, poco importa- de que sólo la última de las iniciativas mencionadas podría generar en el centro izquierda el eco necesario para estabilizar una eventual alianza parlamentaria, con aspiraciones perdurables. Si ese es el camino que el gobierno elige como respuesta a la derrota electoral, si estos son los socios que busca, entonces deberá contemplarse nuevamente el entramado de la política social. Como quedó claro en junio, Kirchner puede ser Superman, pero con él solo no alcanza.
Ezequiel Meler,
Administrador.





Creo que hay que ir mas a fondo como prometió Cristina después de las elecciones. Presiento que no hay mucho mas capital político para perder por esa vía, y quizá se podría ganar algo. Siguiendo la lógica opuesta, el kirchnerismo se va a diluír en un océano relleno del PRO y la UCR, y dónde para peronismo el “disidente” parece tener clara ventaja.
De todos modos, el tema de la ley de medios es vital para ver como se sigue, y me da la sensación de que viene jodida.
Saludos.