Saltar al contenido

En el subibaja.

28/08/2009

fischer 200

El paro agropecuario en curso demuestra a las claras un aspecto esencial para cualquier analista, a saber, la decisiva gravitación de las corporaciones y los grupos económicos  sobre la conducción táctica y estratégica del frente opositor. La principal respuesta política a un revés parlamentario reside, casi automáticamente y por acto reflejo, en un lockout empresarial: esta es la oposición real que el gobierno debe enfrentar.

Frente a ello, cuenta con los recursos de muchos socios y aliados, pero también ha contado, al menos esta vez, con el voto del peronismo, disidente y oficial, para trazar un dique entre mediación política y corporativa. La expresión de este dique no es otra que la lista de votos afirmativos en la sesión del Senado dedicada a las facultades delegadas.

Del otro lado, todo es desorden. Los representantes legislativos de la oposición patronal no terminan de cerrar un acuerdo y ya vienen sus jefes de facto a tirarlo abajo. Desde la Mesa de Enlace no aparece la menor confianza en la mediación institucional como canal de expresión de sus intereses. No existe la menor convicción, entre sus filas, respecto de la necesidad de garantizar la mentada gobernabilidad. Tamaña desprolijidad, ya reiterada, es apenas un anticipo de los tiempos que vienen a partir de diciembre, cuando asuma su lugar la nueva conformación legislativa. Dijimos hace un tiempo que venían por todo, entendiendo al Estado mismo como el eje de disputa. Cada vez se vuelve más evidente, en su discurso y en su praxis, que es ese, tristemente, el botín de esta batalla.

Por eso mismo, sin menoscabar la importancia que debe asignársele a la ley de servicios audiovisuales, nos parece una respuesta pobre frente a las circunstancias. El único margen de estabilidad real que puede lograr el gobierno en el corto y mediano plazo viene de su capacidad de implementar otra política económica y social, de neto impacto en la realidad cotidiana de los argentinos. La disputa por el sentido de la praxis, que incluye la dimensión emancipatoria del discurso, debe necesariamente dar cuenta de alguna praxis que sea consistente con el sentido a construir. Caso contrario, pedaleamos en el aire.

Ezequiel Meler,

Administrador.

Advertisement
26 comentarios dejar un →
  1. 28/08/2009 16:22

    Este párrafo es muy pero muy contundente:

    “El único margen de estabilidad real que puede lograr el gobierno en el corto y mediano plazo viene de su capacidad de implementar otra política económica y social, de neto impacto en la realidad cotidiana de los argentinos”

    Gracias

  2. 28/08/2009 16:32

    Al contrario, Gerardo: Gracias a vos por pasar.

    Un abrazo.

  3. 28/08/2009 17:00

    Puse un recuadrito con la frase en T.A.M. Miralo

  4. 28/08/2009 17:15

    Che, me van a matar :P
    Un abrazo grande,
    Ezequiel

  5. 28/08/2009 17:34

    (En tal caso, bien vale devolver la recomendación señalando este post de TAM, que leíste en La Bloguera, y con el que coincido plenamente.)

  6. 28/08/2009 17:34

    Ezequiel:
    Teniendo fe en los lazos digitales que nos unen, me voy a permitir una hijoputez. Voy a ponerme en el rol de “la realidad” (esa vieja desgraciada) y criticar tu frase, que Gerardo pone en un recuadro, y como bandera se lo merece.

    1) ¿Cuál se puede estimar que es “la capacidad de implementar otra política económica y social” por parte del gobierno? No estoy hablando de intenciones: a la realidad mucho no le preocupan. Hablo de alianzas, de apoyos, de fuerzas. Sobre todo, hablo también de las estructuras del Estado para implementarla: Tomada, un ministro de Trabajo con muñeca en un gobierno con una alianza sindical sólida, y no baja el empleo en negro (hay mucho en el Estado !); Bienestar Social… tengo referencias que Alicia Kirchner es trabajadora, pero no se les cae una idea nueva desde hace tiempo. Y hay que hablar de los recursos para implementar las ideas, o no pasa nada.
    Más básico: me parece que es inevitable que falte la voluntad política. Del 2003 al 2006, cuatro años completos, la que tenemos, con el Estado que tenemos, funcionó maravillosamente, o por lo menos es seguro que K lo percibió así. Es muy difícil, toda la historia lo muestra, que un gobernante se decida a cambiar lo que le anduvo bien.

    2) ¿Cuál es la “otra política económica y social”? Ésta es la pregunta clave, y vos, Eze, tenés el nivel para darte cuenta que no es una chicana, y que no se puede responder “el peronismo” o “el socialismo bolivariano”.
    Mi opinión: Pensar una política económica y social diferente, Y PELEAR POR ELLA, es la tarea de la militancia. Los dirigentes van a estar muy ocupados tratando de ganar en el 2011. Y está bien: ese es su trabajo. Pero las políticas que aplican o por las que empujan cuando tienen algo de manija no salen de un repollo. Fueron elaboradas lentamente, casi imperceptiblemente. Pasó con el menemismo, pasó con el duhalde-kirchnerismo

    Un abrazo

    • 28/08/2009 17:50

      Abel:

      Me permito recordarte que, en términos de política social, con Duhalde ensayamos uno de los planes de ingeniería social más ambiciosos del continente, el Jefes y Jefas. Para los que transitan los lugares comunes del discurso que presupone a Brasil como la nueva panacea, el plan Fome Zero no es otra cosa que la adaptación de este esquema. Y ese plan se hizo con Graciela Camaño en el Ministerio, secundada por la reciente candidata Noemí Rial. No es un ardid de suma creatividad pensar que, si pudimos hacerlo con Camaño, con Solá y con la tropa de aquel entonces, los jurados enemigos del neoliberalismo serían capaces de hacerlo mejor. En los hechos, sin embargo, lo hacen peor: las ideas que se les caen son más liberales, todavía. Y esto lo dice el amplio arco que va desde Duhalde hasta Lo Vuolo. En términos de política real, pinta mejor un proyecto de ese estilo que la ley de medios.

      Por otro lado, como sabrás, integro una organización social que desde 2005 viene marcando luces amarillas, específicamente en este plano, y peleando por esta agenda. Nunca nos conformamos con la alusión declamativa a la “cultura del trabajo” y la plena salarización. Ahora, o al menos desde 2007, es visible que esto no funciona, para casi todos los actores del arco político.

      Finalmente, no creo que se trate de una tarea diferenciada de la pelea por el poder. Al contrario: creo que esta es la batalla central en la pelea por el poder y la continuidad de nuestro Estado de (cierto) Bienestar. No hay forma de llegar enteros a 2011 con esta política social, en estos niveles de informalidad. Y la agenda social, en este sentido, no la fija Pérsico: la fija el Papa. Desde ahí, para abajo, donde por supuesto, es tarea de la militancia.

      No se trata de inventar: se trata de recuperar políticas públicas existentes, que se implementaron con menos recursos y capacidades, en momentos sumamente críticos de la historia nacional.

      Un abrazo grande,

      Ezequiel

  7. 28/08/2009 17:51

    Abel: te leo con respeto y deseos de aprender pero observo que tu comentario no aporta mucho al planteo de Ezquiel. A ver: el párrafo que destaqué plantea una línea a seguir que me parece correcta. Hacia ese lado habría que apuntar, ese debiera ser el objetivo.
    Vos planteás reparos, por ejemplo respecto de Alicia K, que comparto. Es más: creo que es un ministerio rifado. Pero más allá de eso y de escribir que hay que “Pensar una política económica y social diferente” no encuentro el sentido.
    Perdón por mi escasa entendedera.
    ¿Querés decir que al kirchnerismo le resulta imposible pensar una política económica y social diferente? De ser así ¿Desde dónde habría que pensarla?

  8. 28/08/2009 18:03

    Eze, buenísima la reflexión, y coincido.

    Sin embargo, en lo que ponés un poco en duda yo soy mas optimista. Creo sinceramente que el gobierno tiene en mente mejorar su política economica y social, de hecho de nada serviría democratizar los medios de comunicación si no hay nada positivo para comunicar. Creo que no son aspectos excluyentes sinó mas bien sinergéticos. La democratización de los medios -en éste momento están adoptando la norma japonesa de TV digital, anotar otro poroto- va a permitir al menos tener otra voz, lo de Clarín de hoy es espantoso, nadie que ame a la democracia o al menos la respete puede aceptar que el diario mas vendido del país se escriba de esa manera, es un insulto incluso para los opositores.

    Un abrazo.

  9. 28/08/2009 19:12

    Eze ,esta vez patina feo el lockout ,como el ultimo ,y en esto va a tener que ver la falta de tachin tachin de clarinete y cia. y el hartazgo social.
    Una medida practicable para el mediano plazo es una reforma impositiva y es probable que se arranque por la provincia de buenos aires.
    Abrazo.

    • 29/08/2009 21:58

      Esperemos, Guille, esperemos. Sería un gran comienzo tener un buen impuesto a la tierra, fuerte y segmentado. Con lo que vale una hectárea en la Pampa Húmeda…

      Un abrazo,
      Ezequiel

  10. 28/08/2009 19:13

    Hmmm Yo avisé que era una hijoputez, aunque fuera con buena leche. Inevitable, porque estaba mezclando lo técnico y lo político, que son dos planos distintos, aunque el primero sea instrumento del segundo.
    Lo que dije era claro, creo, pero demasiado simplificado. Les tengo que dar la razón a Uds.
    El plan Jefes y Jefas que vos, Eze, señalás como ejemplo de ingeniería social exitosa surgió como respuesta a la crisis del 2001. Es como pasa en las guerras: la emergencia provoca y avala transformaciones profundas. ESTOY DE ACUERDO QUE NECESITAMOS UN ESFUERZO SIMILAR (no el mismo plan) Y APRUEBO LA PELEA DEL MOV. EVITA POR ESA AGENDA (Discupen las mayúsculas; recurso berreta, pero quiero remarcarlo).
    Ahora, la razón por la que K, Cristina y sus ministros rechazan esto, no es, pienso, por malos ni por boludos. Hay argumentos válidos de ese lado, y de los actores sociales que se oponen: Simplificando otra vez, la ayuda social no integra; el trabajo, aunque sea pedorro, sí.
    Entonces, Eze, lo que digo es: los que apoyamos políticas sociales más audaces e inclusivas debemos pensar los mecanismos de integración social en cuyo marco se hagan. Una tarjeta para retirar fondos una vez al mes no alcanza. El SMO es una ideota, la idea de un idiota, pero apunta en una dirección válida. También habrá que construir las alianzas sociales que puedan apoyarlas: los pobres e indigentes deben ser protagonistas, pero con ellos sólo no se logra.
    Y, Gerardo, mi evaluación – que surge de donde estoy parado, y no es más válida que la de cualquier otro – es que nosotros debemos pensar y pelear esto desde el seno del peronismo, donde el kirchnerismo es una de las identidades.
    Sé que otra vez dejo afuera muchas cosas, pero si no esto se transforma en un post, uno larguísimo además.
    Nuevamente un abrazo

  11. 28/08/2009 19:19

    En ésta estoy con Abel, si es que lo entendí bien:

    “Ahora, la razón por la que K, Cristina y sus ministros rechazan esto, no es, pienso, por malos ni por boludos. Hay argumentos válidos de ese lado, y de los actores sociales que se oponen: Simplificando otra vez, la ayuda social no integra; el trabajo, aunque sea pedorro, sí.”

    Por eso me parece mejor invertir en obra pública que los planes sociales. No es que los planes sean malos, o que no deban existir, ni siquiera que sean excluyentes, pero en sintonía con las palabras de Perón en su momento, es inadmisible que en un país que está (casi) todo por hacerse haya 8 o 10% de desocupación. Y se están perdiendo laburos, puedo dar fé. Yo creo que hay que generar trabajo, porque el trabajo mueve la economía pero también integra a las personas y trasca puede dejar secuelas positivas (una escuela, viviendas, un hospital, etc).

  12. 28/08/2009 19:35

    Abel:

    En un curioso intercambio de roles, ahora vos defendés a Kirchner de mis ataques de duhaldismo explícito (¡¡¡es una BROMA!!!).

    No veo como excluyentes ambas agendas, y el artículo de Lo Vuolo, menos voluntarista, me avala. Es cierto que con los planes no alcanza, porque no generan inclusión social. Es cierto que son paliativos. Pero también son atendibles me parece, mis razones:

    a) No hemos podido darle un trabajo digno a cada argentino. El sesenta y pico por ciento de la fuerza de trabajo se encuentra fuera de convenio.

    b) Desde 2007, la masa salarial real viene retrocediendo. Varias son las causas, una de ellas la inflación. Y nada carcome la legitimidad como la inflación.

    c) El trabajo precario, por lo visto en un sexenio de tasas chinas, no alcanza tampoco. No saca de la pobreza, no integra per se.

    Por todo eso, mi respuesta, abusando de la simplificación, es una pregunta: ¿por qué no hacer las dos cosas? ¿Dónde está escrito que crear y fomentar el empleo, por un lado, y expandir derechos como el de la renta básica, se oponen? Creo que una de las mejores enseñanzas de nuestra historia es que podemos expandir el empleo y el ingreso al mismo tiempo.

    Un abrazo,

    EM

  13. 28/08/2009 19:45

    Martín:

    La respuesta que te toca, en este caso, es similar a la que recién brindé a Abel. No está escrito en ningún lado que no podamos hacer las dos cosas. El primer peronismo generó empleo, aumentó salarios, y universalizó la salud, la educación y los servicios públicos, todo ello sin mencionar la labor incesante de la Fundación Eva Perón.

    Un buen artículo de MEC, al respecto, aquí. Otro muy bueno, aquí.

    Un abrazo,

    EM

  14. 28/08/2009 20:39

    Eze, de nuevo tenés razón.

    Pero de todos modos encuentro un hueco.

    A pesar de que el duhaldismo siempre tuvo en la agenda la ayuda social, la gente le dió la espalda siempre -excepto cuándo fué gobernador-. Hay algo que no cierra demasiado bien ahí, y yo me pregunto, y reflexionando en base a tu cita a la Fundación Eva Perón… ¿no será que falta también escuchar a la gente? ¿no será, quizá, que con el voto-Colo muchos dijeron “hey, por favor, escúchenmé”?

    El trabajo social que relataba la propia Evita era una satisfacción de necesidades particulares, de hecho ya existen planes sociales mediante los cuáles hay argentinos que cobran un monto con una tarjeta de débito, y también se reparte comida y otros recursos. Pero digo… ¿es eso lo que necesitan todos los argentinos que efectivamente necesitan recursos?

    No dudo de la buena fé de Alicia Kirchner, para nada, pero me pregunto, ¿no tendría que haber un contacto mas directo con la población afectada? Evita hablaba de que volvía del trabajo a la hora en que Perón se levantaba, de gente que inclusive iba a hablar con ella por razones personales que ella no podía resolver de ningún modo, pero indudablemente la gente se sentía mejor por ser escuchada, aunque no hubiera soluciones que Evita pudiera brindarles.

    No pido semejante cosa, pero… ¿y si falta contacto gobierno-sociedad?

    Salutes.

  15. 28/08/2009 20:43

    ¿estas diciendo que la Ley de Medios no es una buena respuesta politica al Lockout ?

  16. 28/08/2009 20:57

    Martín:

    Independientemente de una disidencia menor -Duhalde hizo siempre elecciones estupendas, desde 1995 hasta 2003, cuando asume Kirchner-, tu pregunta toca un eje esencial: la relación entre el gobierno y sus gobernados. En eso, estamos en falta seguro.

    Pero, ojo, porque lo podés ver también en el plano de las obras. Hemos perdido puntaje en distritos en que invertimos como nunca antes en infraestructura, calles y cloacas. Y perdimos porque no supimos darle un sentido de dignidad a la obra. Un compañero graficaba esto señalando que, para cuando el intendente, también peronista, le avisó de la autorización para la cooperativa de trabajo que daría empleo a su barrio y serviría para terminar una obra puntual, la misma ya estaba empezada. Cuando se quiso acordar, la inauguraron, y ni tiempo tuvo de juntar a los vecinos y mostrarles la realización.

    La palabra que anda dando vueltas es empowerment. Emilio Pérsico, un poco coloquial, dice que no “empoderamos” a un sujeto social. Yo sigo buscando en el traductor…

    Abrazo,

    EM

    Mauri:

    Tu pregunta es excelente, porque efectivamente el texto da la impresión de un cuestionamiento a la medida, en su oportunidad.

    Por eso, antes de que alguien me asesine, respondo que no es ese mi argumento. La respuesta, en todo caso, sería el lockout en sí, que responde a la derrota parlamentaria en torno a las facultades delegadas. Lo que digo es que, si no cambiamos ya en materia de política social, estamos al horno, y con nosotros, el proyecto de ley de medios.

    La ley es importante, es una ley esencial de la democracia, pero su efecto es esperable, con suerte, en el mediano y largo plazo, cuando podamos generar contenidos verdaderamente contrahegemónicos en términos culturales.

    La legitimidad del gobierno, en cambio, pasa por el tratamiento de la emergencia social: al núcleo duro de nuestro voto, este tema le importa bastante poco. Y el núcleo duro, en muchos casos, nos está dejando de votar. No sólo la clase media votó a De Narváez en junio.

    Pongo un ejemplo de mi experiencia en radios comunitarias. Nosotros, en Radio Gráfica, hacíamos -ahora dejé la posta a otros compañeros- un programa “del palo”, compañero, con entrevistas a tipos progres, políticamente correcto, onda Página 12, Buenos Aires Económico, Miradas al Sur, etc.

    Un día, se nos ocurrió mechar con entrevistas a los vecinos. Temas: inseguridad, drogas, inflación. No salías de ahí.

    Este ejemplo vale para muchas radios compañeras, que a su pesar, terminan siendo repetidoras involuntarias del discurso dominante. Cambiar la mentalidad predominante es un proceso largo: es bueno dar pasos en ese sentido, pero atendiendo siempre las necesidades, que para nosotros son derechos.

    Un abrazo grande,

    Ezequiel

  17. 28/08/2009 22:21

    UNO. Excelente post, Ezequiel, tanto por el contenido como por los razonamientos que viene disparando en los comentarios. A modo de confirmación de lo que sugerís en el penúltimo párrafo: “…Desde la Mesa de Enlace no aparece la menor confianza en la mediación institucional como canal de expresión de sus intereses…” traigo las declaraciones de Juan Ferrari (FAA Entre Ríos) a un periodista de P/12 ayer, “no podemos dejar todo en manos de la política. Se les ganaron las elecciones a los Kirchner pero ellos siguen imponiendo sus decisiones en el Congreso. Si el año pasado pudimos llamar la atención desde el reclamo gremial, tenemos que volver sobre esa línea”. Todo esto me lleva a…

    DOS …contradecir la sugestiva pregunta de Mauri K. Para mí es exactamente al revés: EL LOCK OUT es la respuesta a la ley de medios, y no al revés. Desde esta óptica MÁS la inacción de la dirigencia opositora (la política, obvio) es mucho más comprensible toda esta munición gruesa alrededor de un veto presindencia que por otra parte caía por su propio peso.

    Y más. Si, como Mauri induce, medios audiovisuales fuera una respuesta política le respondo que podría ser buena, pero no sería suficiente ni pertinente.

    El gobierno perdió el anno pasado la carrera por el sentido común. Pero esa posta no pasó directamente a la oposición. Creo que se ve en las actitudes del establishment que la posta con la que se gana la carrera cayó al suelo y están azorados de que ningún cuadro propio se haga cargo y la levante.

    Ahora el gobierno retoma la iniciativa y se acerca a recapturarla (disgresión: mucho más con el fútbol en tv pública que con una hermética ley de medios, que no le ofrece en la praxis ninguna mejora contante y sonante en lo inmediato; al contrario, podría poner en riesgo la continuidad de Tinelli).

    Reapropiarse del sentido común es volver a llevarle mejoras a la gente: reales, efectivas, contantes y sonantes. Y el momento es ahora.

  18. 29/08/2009 00:39

    Un comentario sobre la ley de medios. Creo que hay dos aspectos. Uno es el más, digámosle, progre, y es el hecho de que a la progresía le gusta la ley. Eso es evidente, y puede llevar a pensar (a mi juicio erróneamente) que no es lo suficientemente popular, y que es necesario enfocar más en la política social.

    Ahora bien, pero está el aspecto a un plazo un poco más largo. Se ve más en la cuestión fútbol. El tema que me parece central es este: el mejor modo de hacer contacto con ese sector (hablaban del contacto gobierno-sociedad) que, popular y todo, votó por el colo, es con los mismos medios. Creo que hay toda una franja que está determinada en gran medida por los medios en cuanto a su voto y humor político; y que antes que adoctrinarla es conveniente, en los tiempos que corren, incidir allí desde otro lugar. No creo conveniente cederle el espacio de los medios a la oposición sino que disputárselos va a traer gran provecho.

    Saludos.

  19. Andrés el Viejo Enlace permanente
    29/08/2009 16:32

    Me interesa particularmente una observación de Abel (cuando no): “Es muy difícil, toda la historia lo muestra, que un gobernante se decida a cambiar lo que le anduvo bien.” No hay nada que objetar. Es así, lo demuestra la historia y lo demuestra el más elemental análisis psicológico.
    Ahora bien, como el mismo Abel dice un par de líneas antes, funcionó entre 2003 y 2006. Por la inercia que Abel describe, se continuó sin cambios durante dos años más (largos, no sé si terminó). La pregunta es: que haya dejado de andar bien y empezara a andar mal (no una semana o dos, un tiempo prolongado), no produciría un cambio en los gobernantes. Y en esto, la historia está dividida.
    Qué debate se ha armado aquí, mamita.
    Saludos

  20. 29/08/2009 16:50

    Excelente el post y los comentarios.

    Me parece que la definición que más acercaría al Gobierno a congraciarse nuevamente con la sociedad es la de Contradictorio de San Telmo:
    “Reapropiarse del sentido común es volver a llevarle mejoras a la gente: reales, efectivas, contantes y sonantes. Y el momento es ahora.”

    Vos mismo lo decís, Ezequiel, cuando contás que en el programa de radio que tenías la gente señalaba otras cuestiones como las fundamentales para ellos.

    Perón decía que él escuchaba a los que pensaba distinto, les prometía hacer esas cosas y las concretaba junto con sus propias ideas.
    No hay que intentar más cambiar la cabeza de la gente.
    La batalla cultural se está perdiendo o ya se perdió. En esa, ganaron los Medios y las corporaciones.
    La Ley de Medios es necesaria para no tirar la toalla y, además, porque es una deuda de la democracia. Puede ser también un gran triunfo político que le de mucho oxígeno al Gobierno.

    Me parece impracticable, no sólo económicamente sino políticamente también, implementar un plan social universal. 150 pesos, a la gente hoy, no le sirven como le servían en 2002. Y, si se los dan, la dádiva hoy se ve como un derecho ganado.
    No creo que se traduzca en apoyo.
    En cambio generar trabajo si. Generar inclusión si.
    Para mi, la batalla de “generar cultura de trabajo”, es una de las cuestiones fundamentales del kirchnerismo. En eso coincido con Abel y no creo que cambie.

  21. 29/08/2009 19:38

    Contradicto:

    Interesante aporte. En lo personal, no veo la presentación de ley de medios como una respuesta, sino en todo caso como un clásico golpe de mano para ganar la iniciativa política. Que sea justa o no, es otro tema: posiblemente sea una de las transformaciones más trascendentes de nuestra historia democrática. Me quedo, sí, con tu última frase:

    “Reapropiarse del sentido común es volver a llevarle mejoras a la gente: reales, efectivas, contantes y sonantes. Y el momento es ahora.”

    Un abrazo grande,
    EM

    Peter:

    En mi experiencia, la iniciativa, que es necesaria por no decir obligada, no tiene la menor llegada en los sectores populares. En muchos barrios tratamos de trabajarla desde febrero, cuando supimos que salía sí o sí, y el resultado fue negativo.

    Para que la ley de medios sirva en los términos de articular un discurso alternativo, necesitás los contenidos. Y eso aparece, con suerte, en el largo plazo. La pelea cultural, en ese contexto, es difícil. Máxime cuando contamos con una retórica nacional – popular muy brava y una praxis bastante liberal en términos sociales. Nada interpela mejor que cambiar las condiciones de vida de las mayorías. Ahí ingresa cualquier discurso, e incluso son esas experiencias históricas -lo fue el primer peronismo- las más innovadoras en términos de estética popular.

    Andrés:

    Somos unos cuantos los que pensamos así, incluso dentro del espacio oficial. Conozco varios intendentes que cuestionan abiertamente los planes focalizados, incluso los que más convienen a sus fines. Y el debate se ha reabierto luego del 28. Veremos,

    Un abrazo grande,
    EM

    Ricardo:

    No creo que volvamos a tener otro comunicador y orador de masas como Perón, y ese es un problema si lo que queremos es peronismo. Pero podemos hacer las cosas mejor. Sin ir más lejos, la focalización del gasto social lo vuelve tan ineficaz e ineficiente, que podrías tirar abajo el ministerio, repartir la plata desde un helicóptero, y seguirías haciéndolo mejor. Ojo, no es culpa de los funcionarios: es responsabilidad de los conceptos predominantes. Insisto con el post de MEC y con la recomendación del trabajo de Robert Castel.
    (Acá dejo una conferencia.)

    Saludos cordiales,

    Ezequiel

Trackbacks

  1. Ley de Medios: agenda, iniciativa y organización. « Pre-textos. Notas sobre política argentina contemporánea.
  2. Argentina – Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual « America Latina Unida

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Únete a otros 42 seguidores