Tan fino no era…

Y un día, sin siquiera haber asumido, se fue Jorge Palacios de su cargo al frente de la Policía Metropolitana. Cuestionado por organizaciones sociales, de derechos humanos, así como por la totalidad de la comunidad judía, en virtud de su vinculación con el atentado a la AMIA, la salida de Palacios era una jugada esperada por parte del macrismo, que busca de este modo recobrar iniciativa política luego de su pobre desempeño electoral.
Pero la salida de Palacios no alcanza. El proyecto de una policía metropolitana al servicio del gobierno porteño se mantiene. Su faraónico presupuesto es la contracara de los recortes que el gobierno macrista realiza diariamente en salud, educación y vivienda. Es el revés de la moneda de los desalojos, de los emprendimientos inmobiliarios, de los despidos sufridos por los vecinos. Como no es esperable que estas cosas cambien, tampoco deberá suponerse que el cambio de elencos vaya a diluir la férrea oposición de buena parte del campo popular a las políticas del macrismo.
Ezequiel Meler,
Administrador.





Bien dicho, Ezequiel. La policía local es la contracara y buena parte de la explicación de los recortes presupuestarios en salud, educación, vivienda y cultura.
Saludos