Percepciones.
30/07/2009
Pocas cosas son más difíciles que controlar las imágenes y reacciones que generan nuestros actos en los otros. Y si no, miren este retrato:

Su autor es Fernando Katz, el dibujante de la blogósfera nacional y popular. Un maestro con el lápiz, realmente: observen, si no, sus dos retratos del Ingeniero.
Cuando miré el dibujo, lo primero que hice fue comprarme una Gillette.
Y adiós a la barba.
En unos días ajustaré el pelo.
Roberto, seguramente, podrá hacer un retrato alternativo. Si no, seguiré comprando acero afilado…
EM.
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5 comentarios
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¡Se ve que venías juntando barba! jajaja.
¡Que laburo se mandó éste muchacho, se dibujó a todos!
Lástima que no estuve, me perdí el retrato.
Ezequiel querido: debo pedirte disculpas…tus palabras nublaron mi vista!
¡No te afeites! o no por culpa mía.
El ofrecimiento de colaboracion que hice en general ahora te lo hago personalmente. Si necesitas un dibujo chiflame
Un abrazo, Fernando
Fernando:
Lejos de desmerecer tu trabajo, mi comentario lo realza. Si no me hubiese reconocido en el dibujo, ¡posiblemente no me hubiera afeitado! A veces las miradas de los otros nos ayudan a vernos desde otra perspectiva. Te felicito por la calidad de tu trabajo, como por la disposición a compartirlo. Es impresionante lo que hiciste en tan poco tiempo reloj.
Un abrazo,
EM
todos recibimos un shock cuando conocemos a alguien del cual nos habíamos hecho una imagen de fantasía, había que ver las caras de sorpresa de los compañeros que vinieron a la Reunión Bloguera de la Costanera cuando eran pocos los que se conocían físicamente. Pero luego de conocer físicamente a una persona, la primera imagen vuelve a modificarse, porque se integran a ella las impresiones que uno ha tenido de esa persona y lo exterior se hace diferente, significativo. No existe la pura imagen física, no vemos sólo con los ojos. Nuestra mirada es analítica. Sea como sea la persona por afuera, su físico adquiere otro valor que lo puramente material. De tal manera, una persona físicamente bella como el capitán de corbeta Alfredo Astiz, no podrá ser vista por nuestros ojos en su belleza aislada del desprecioque nos produce mirar esa cara.
No te preocupes por la barba, con barba y sin barba, sos hermoso.
Gracias, Eva. Creo que el mayor desafío no pasa por la imagen: reside en mantenerse consecuente con lo que uno es, sin desmedro de la voluntad de superarse, que es el motor que nos empuja a ser mejores.
Un abrazo,
EM