Volver a empezar.

By ezequielmeler

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Los recientes movimientos de Néstor Kirchner a partir de su renuncia a la conducción nacional del justicialismo ratifican, en los hechos, un diagnóstico  general acertado: la etapa en que el gobierno nacional podía depender del aparato político bonaerense para su sustento ha terminado. Las nuevas territorialidades de la política, que alcanzaron su máxima expresión en las urnas el domingo pasado, plasman un escenario partidario distintivo, que fortalece un eje Centro – Litoral cuya cadencia de fuego, sumada al interior de la PBA, se ha revelado decisiva para desbancar al país político del conurbano.

Con esa realidad en mente, Kirchner necesita dos cosas. En primer lugar, reabrir espacios de contención de aquellos militantes y sectores sociales identificados con su gestión de gobierno, algunos de los cuales son peronistas, y otros no. En segundo lugar, organizar opciones electorales plurales con neta vocación de mayoría para los diferentes distritos. La tarea, titánica como parece, tiene un tiempo de ejecución: dos años. Cuenta, asimismo, con dos ventajas.

Por un lado, ha quedado demostrado que el grueso de la vida política del país pasa por afuera de las estructuras partidarias, y es independiente de las identidades históricas. Así, varios dirigentes peronistas convocaron exitosamente al voto por opciones no peronistas, y existió, también, un electorado no peronista dispuesto a incidir con criterio utilitario en la interna del justicialismo bonaerense, aún a costa de abandonar sus culturas y tradiciones previas. De este modo, antes que un eje izquierda / derecha, o peronismo / antiperonismo, la división decisiva pasó, a nuestro entender, por la polarización en torno a la experiencia kirchnerista.

En segundo lugar, tal y como habíamos anticipado, el panorama para los distintos oficialismos locales dista fuertemente del optimismo. Macri apenas logró imponer a su candidata en Capital, a costa de una sangría porcentual cercana a los quince puntos. Binner, en cambio, perdió, si bien ajustadamente. Schiaretti fue defenestrado por el electorado cordobés, que lo  colocó tercero en sus preferencias, y el mendocino Celso Jaque fue vapuleado por el pan – radicalismo. Lo mismo vale para la PBA.

En un escenario de creciente fragmentación electoral, la derrota del gobierno no pudo ser capitalizada por sector alguno de la oposición, sino por todos a la vez, señal confusa que indica que la lista de presidenciables opositores, si bien se ha achicado respecto de los borradores previos, sigue siendo extensa.

A partir de diciembre, y seguramente antes, el consenso, esa palabra hechizada, deberá convertirse  en Verbo, tanto para oficialistas como para opositores, e igualmente para partidos y corporaciones. La disposición al diálogo, tan exaltada antes del 29, parece ahora un ejercicio propio de los perdedores: en la primera semana posterior a sus respectivas victorias, ni Reutemann ni De Narváez aceptaron conversar con Scioli.

¿Dónde buscará aliados el kirchnerismo? La respuesta, parcial, ha sido develada por el discurso de Cristina Fernández: en las huestes parlamentarias de Solanas, Lozano, Sabbatella y el SI, el oficialismo espera hallar la voluntad para alcanzar acuerdos en torno de agendas concretas.

Sin embargo, no debe descartarse que, al menos, un sector del peronismo llamado “disidente” termine confluyendo en alianzas con el gobierno a cambio de mayor participación en la gestión.

La paradoja de la situación actual es simple: si el gobierno, debilitado como está, necesita socios, a la oposición, fragmentada como se halla, le conviene asociarse, con la distancia del caso, a determinadas agendas puntuales. El país, a diferencia de lo que creen algunas cámaras empresarias y ciertos referentes públicos, no soportaría gratuitamente otro apocalipsis. Sin la claridad de un liderazgo emergente ya definido, esto redundaría en la reafirmación del poder de las estructuras nacionales realmente existentes, que los medios pueden erosionar, pero no relevar en el tiempo. Una apuesta inmediata por la alternancia sería sumamente riesgosa: para todos los actores es preferible mantener los tiempos institucionales existentes, de modo de llegar en óptimas condiciones a la batalla por la sucesión.

De modo que volvemos, tal cual lo anunciaba Kirchner con anterioridad a las elecciones, a un escenario favorable a las experiencias “transversales”, que, tal cual lo expresa su nombre, no implican en lo absoluto el hábito de un espacio político unitario. En esta nueva etapa, el protagonismo de las organizaciones sociales y de los colectivos no partidarios no ha de suplir los canales tradicionales, pero posiblemente ayude a sintonizar mejor a la sociedad con la dirigencia nacional.

“Volvimos a 2003″, sentenció, según dicen, Néstor Kirchner en la intimidad. Si la afirmación revela una evaluación diferente de las estrategias de construcción, gestión y comunicación -y su ejecución por otros sectores-, la saludamos como un gesto de realismo, necesario luego de un duro revés. Pero la historia no se repite, y los senderos recorridos no se transitan en vano.

Ezequiel Meler,

Administrador.

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9 comentarios para “Volver a empezar.”

  1. Andrés el Viejo Dice:

    Ezequiel:
    La lectura de este interesante (como siempre) análisis me hace reparar en un aspecto al que no le presté la atención suficiente. La división política del país, en esta oportunidad, se ordenó en un eje kirchnerismo/antikirchnerismo. Naturalmente, podrá decirse que eso es sólo una consecuencia de ocupar el gobierno, pero francamente me gustaría pensarlo mejor.
    Saludos

  2. Mauri K Dice:

    Hay algo de un moderno peronismo/antiperonismo en ese actual kirchnerismo/antikirchnerismo.
    Saludos.

  3. guille Dice:

    Eze ,es evidente que lupin sino lo dijo lo debe haber pensado ,yo confio mas en la intuicion de la presidenta ,que es en realidad la que carga con la responsabilidad de administrar las medidas ejecutivas ,profundizacion del modelo o plancha ,de manual ,creo y confio que en va a atacar la deuda social ,con viento en contra y todo.
    Abrazo.

  4. El Filómata Dice:

    ¿Fue error que en el 2003 Kirchner saliera a quedarse con el pejota rompiendo lo que Menem no pudo: la hegemonia del duhaldismo? La diáspora post-electoral, las traiciones del domingo 28J parecen afirmar el error cometido, entonces, precisamente para no repetir la historia, deberá sopesar el camino andado. Aún existen bolsones de resistencia a la transversalidad.
    Codialmente,

  5. ezequielmeler Dice:

    Andrés:

    Si, parece que hay que pensarlo, porque el ordenamiento a partir de dicho eje señala claramente algunas perspectivas emergentes. Un abrazo grande, EM.

    Mauri:

    Indudablemente, hay algo del eje tradicional “modernizado”, aunque habría que ponderar cuánto. Porque tampoco veo en la unidad del justicialismo la garantía de un kirchnerismo vencedor. Más bien, pareciera que puede significar algo intermedio, pero más cercano a lo contrario. Abrazo, EM

    Filómata:

    Como crítico tempranero del “duhaldismo a medida” que Kirchner enhebró en 2005 a fin de ganar las elecciones, debo sin embargo señalar que no veo relación unívoca entre este fenómeno y la derrota del domingo. Es decir, se perdió, pero se perdió porque llegamos a las elecciones sólo con el voto de ese duhaldismo. Y, como en el 97 o en el 99, cuando también se hablaba del conurbano como tierra invencible, no alcanzó. En el próximo post, hoy más tarde o mañana a la mañana, replicaré con números y argumentos a esa idea.

    Respecto de la transversalidad… bueno, siempre fue un hecho y un fantasma a la vez. El tema estriba en la plausibilidad de vertebrar una alternativa kirchnerista no peronista con poder electoral propio. Ahí se juega todo. Un abrazo, EM

    Gracias a todos por pasar.

    Ezequiel

  6. walter Dice:

    Interesante análisis. Creo que el poder se construye y en la forma de construcción del mismo se decide qué se podrá hacer con él. Al recostarse en el PJ tradicional Néstor se equivoca, vuelve a una herramienta que es electoral, nada más, para ganar elecciones pero al servicio de la moda, del mejor postor: pragmatismo puro. Allí el error. Y es cierto que la historia no se repite, entonces no estamos en el 2003, muchos lo mirarán con poco entusiasmo cuando salga a construir por fuera del PJ tradicional, ya los dejó en banda una vez. Pareciera que Argentina no puede dar el paso necesario para superar las estructuras de los dos partidos tradionales que yo significan poco desde lo ideológico y principios. Son estructuras que han validado a Menem y a De la Rua , es decir son vacías. Será titánico lo de Nestor para poder construir sino rompe con esa racionalidad que le lelva a creer que no pude armar participación. Ese es el camino, creo, generar participación de la ciudadanía rodeando las viejas estructuras, pasando por el costado

  7. ezequielmeler Dice:

    Walter:

    Coincidimos.
    Un abrazo,
    EM

  8. CECILIO MANUEL SALGUERO Dice:

    El balance del 28 de junio de 2009 nos lleva a elegir entre dos caminos posibles : Volver al pasado del menemismo-cavallismo-delaruismo ,es decir al neoliberalismo criollo.
    Avanzar hacia la perfeccion del modelo en el camino de la Liberacion nacional y social que consolidará las conquistas logradas mediante mas Justicia Social, mas Democracia popular, mejor vigencia de los Derechos Humanos.
    Cada uno debe trabajar para que lleguemos al 2011 con mejor organizacion ,mejores programas y mejores dirigentes.
    En esto es fundamental la participacion de los jovenes , dado que de su esfuerzo depende el exito de logra una Argentina, justa ,libre ,soberana y solidaria.
    La familia Kirchner debe desprenderse del lastre que les dejo Dualde, Reuteman,Romero,Cobos, Schiaretti,De la Sota, Sapag, Cafiero, Barrionuevo,etc…
    RENOVACION y CAMBIO de ESTRUCTURAS SERA el CAMINO APROPIADO…
    CONSOLIDAR LA UNION SUDAMERICANA y PROFUNDIZAR la LIBERACION

  9. Carlos A. Carcavallo Dice:

    Me parece muy correcto, el concepto de lo expresado en la nota del Cro. Meler, no lo que habria que ver si este muchacho Nestor, comprende, de una vez por todas, que no se puede ganar con empleados, para eso necesita compañeros, que los hay a montones en todo el país, y comience a darles salida a todos estos aprendices de yuppies, con los que poblo las estructuras del estado Nacional.

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