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Los dueños de la palabra (a propósito de Artear).

23/05/2009

chaleco

 

 

“Libertad de los intereses antinacionales y antipopulares, para impedir que lo nacional y popular tenga medios de expresión. Esto es lo que se llama aquí  libertad de prensa.”

Arturo Jauretche.

 

“En el imaginario social del día a día, la realidad termina siendo aquella representación que se construye a partir de las herramientas disponibles para designarla. En sociedades altamente atravesadas por sistemas masivos de comunicación, esas herramientas son proporcionadas por un dispositivo complejo y concentrado, que impone su punto de vista aún frente a la experiencia individual empírica.  Ese sistema forma parte de la realidad social, a tal punto que interviene en su transformación. Su arte está en hacer creer que sólo cuenta lo que sucede, cuando en verdad es parte del proceso de producción de ella misma.”

Luis Lázzaro.

 

Ya todos lo sabemos, pero hay que decirlo de nuevo: ARTEAR, más precisamente Grupo Clarín, ha censurado la reproducción de videos y audios procedentes de sus canales en los blogs Mundo Perverso y Registro Mundo, entre otros. Bajo el pretexto del copyright, han manifestado públicamente su voluntad de adueñarse de toda palabra dicha en sus columnas, en sus radios, en sus programas. De este modo, la identificación entre “libertad de expresión” y “libertad de empresa” alcanza su último peldaño: los monopolios de la palabra han decretado nuestro silencio.

Mundo Perverso, el blog de Diego F., se dedica a subir y editar en Youtube y otros portales segmentos de programas televisivos con declaraciones pública  y socialmente relevantes. Lo hace sin fines de lucro, con el único propósito de informar, de repasar la palabra dicha, los insterticios del discurso único, de la palabra monolítica. Siempre y en todos los casos reproduce fuentes, virtualmente deja el material original sin alterar. Pese a ello, ARTEAR ha presionado a Youtube para que, por tercera vez, borre la cuenta de Diego F.

De este modo, el Grupo se asegura, a un precio bastante módico, la propiedad sobre cada idea dicha o pronunciada por sus medios. De este modo, los medios devienen fines, y la libertad de expresión y de prensa de la que se declaran garantes y custodios, se revela como libertad de empresa, pura propiedad privada, cercada y enrejada, de los bienes simbólicos que construyen sentido.

¿Qué sentido tiene atacar a los espacios residuales, como los blogs? El departamento legal de ARTEAR hace el trabajo sucio más elemental: se asegura de que no existan alternativas a la enunciación proferida por uno de los multimedios más poderosos de la región. En otras palabras, refuerzan el mensaje eliminando aún aquella competencia que puede construir un lenguaje paralelo, no a partir de los infinitos recursos de las modernas redacciones -entre los cuales debe mencionarse el favor y la influencia política-, sino a partir de la propia materia prima del “negocio”: la esfera pública. Señala Luis Lázzaro:

“Esa industria concentrada –a diferencia de las miles de pymes editoriales y de radiodifusión del sector– informa todos los días que no hay salida. Que es inútil tratar de cambiar la foto del poder establecido. La astucia de esa construcción negativa es que se realiza desde el supuesto lugar de representar a la gente, invocando muchos de sus problemas reales y censurando toda conquista. De allí al intento de sustitución de la voluntad ciudadana, que en democracia se expresa mediante el voto, existe sólo un paso.”

Efectivamente, aquí se sustituye una libertad por otra. La libertad de expresión, indistintamente relacionada con el ámbito de la sociedad civil y el derecho privado, se enarbola como privilegio corporativo para sustituir un derecho público: el acceso a la información. O, como señala Santiago Alba:

“Conviene distinguir de entrada entre libertad de expresión y libertad de información. La libertad de expresión pertenece al ámbito privado y puede ser más o menos desbocada, pero nunca objeto de planificación institucional. Todos somos más o menos libres de decir lo que queramos, a condición de que lo escuche poca gente (nuestra familia, nuestros compañeros de parranda, nuestros novios, los miembros de nuestro club) [...]Al contrario que la libertad de expresión, la libertad de información pertenece al espacio público, al que solo se puede acceder a través de ciertos medios de producción y ciertas mediaciones tecnológicas. Por eso, de la misma manera que la libertad de expresión es en realidad libertad de autocensura, la libertad de información es en realidad libertad de censura. Creo que, expuestas de esta manera, se entienden mejor las cosas. Ciertos órganos, ciertas instituciones, ciertos colectivos, reciben del estado el derecho soberano a censurar públicamente un número casi ilimitado de voces.”

Es en la fisura entre ambos discursos, entre lo privado y lo público, entre lo colectivo y lo corporativo, que se ha colado el fenómeno de los blogs, como una expresión más de la crisis de credibilidad de los monopolios informativos. En esa brecha, tan esencial para la democracia como la tirada del Gran Diario Argentino, se sitúan fuertes contradicciones entre el derecho  vigente, tal cual lo conocemos, y los nuevos avances tecnológicos. Por sus implicancias, el precedente que nos convoca obliga a movilizar a las fuerzas democráticas, no en defensa de privilegios de casta, sino de derechos ciudadanos.

Habrá que trabajar para transformar el derecho. Pero, mientras damos esa pelea, debemos decir a aquel que desee nuestro silencio, que seguiremos hablando, y ¡horror! hablaremos de lo que nos parezca, con o sin su permiso.

Nuestra solidaridad con Diego F y el resto de los compañeros afectados.

 

Ezequiel Meler,

Administrador.

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8 comentarios dejar un →
  1. 23/05/2009 11:25

    Yo no creo que haya que hilar tan fino. El tema es mucho más simple: se trata de una cuestión exclusivamente comercial. Artear aprovecha las leyes de copyright –como lo han hecho algunas empresas de medios estadounidenses, como Viacom- para eliminar cualquier material de Canal 13 y TN de YouTube, para que este material sólo esté en la copia berreta versión de YT del Grupo Clarín, VxV. Esto se vio hace más de un año, cuando Artear obligó a YouTube a dar de baja cualquier video de “La canción de los parecidos” de TVR que, vaya coincidencia, habían sido subidas días antes en VxV.

    Este asunto no es nuevo, viene tratándose en la blogósfera desde agosto de 2007, cuando Artear comenzó su campaña de desYouTubización de videos de sus canales:

    http://www.uberbin.net/archivos/medios/clarin-contra-youtube.php
    http://www.fabio.com.ar/verpost.php?id_noticia=3274
    http://www.amolatv.com.ar/2007/08/canal-13-borra-todos-sus-videos-de-youtube/
    http://bambifrases.blogspot.com/2007/08/aviso.html

    • 23/05/2009 20:34

      G – Fer: el tema es el principio que está en juego. Si la palabra de un funcionario público en un canal de TV tiene el mismo copyright que un descubrimiento en física cuántica (algo que, por ejemplo, se discutió fuertemente en el “fallo Kovadloff”), entonces, estamos al horno, porque el día de mañana puede ser un ejercicio puramente antojadizo, sin fines comerciales ulteriores. El derecho a la información (aquello que en EEUU está garantizado por la FOIA) incluye necesariamente las fuentes primarias y los materiales que la vuelven posible.

      Un abrazo,

      EM

  2. 23/05/2009 17:06

    Bueno, en general mas que para el debate éste tema da para el repudio, para sumarse a la indignación o al hartazgo.

    No es nuevo, y mucho menos para los que estamos en la posición crítica de los medios, que pretenden y cómo operan para lograr sus fines. Hay múltiples ejemplos. Recientemente en Catanpeist se mencionó que, ante un decreto de Evo para permitir a los empleados un espacio mínimo en los medios y protegerlos en caso de opinar diferente (y correr el riesgo de recibir el telegrama fatídico), Clarín habló de “ataque a la libertad de expresión”, asumiendo abiertamente y sin sonrojarse que la libertad de expresión es decir lo que la línea de pensamiento del medio decide y punto. O bien, invertir los títulos o alterarlos. Decir que el aumento del 15% a estatales y universitarios es una medida electoral, cuándo los que recibimos esos aumentos sabemos que no son una novedad en los últimos años. O que la ley de pasantías preocupa a las empresas, las mismas que explotan y abusan de los pasantes, por pretender limitar el tiempo y por exigir obra social y elementos básicos del contrato laboral que no eran respetados. O que nuestros hospitales públicos permiten que el 30% de las mujeres se haga cesárea, cuándo la OMS sugiere el 15%, cuándo en el mundo la media es 29% y las privadas hacen un 60% de cesareas en los partos. Estos ejemplos son a cuentagotas de lo que, sistemáticamente, Clarín y otros medios hacen todo el tiempo, a cada minuto. Por eso, la frase que citaste de Santiago Alba es espectacular, por cómo marca la diferencia y demuestra que hay un falso concepto y una falsa idea instalada en la sociedad -especialmente de clase media-, de que en los medios hay gente común diciendo lo que piensa. Quizá, habría que recomendarles leer lo que opina Chomsky… si aceptan leerlo, claro.

  3. 24/05/2009 13:39

    Ezequiel, es importantísimo el análisis, porque es la única manera de poder discutir conceptualmente cuestiones de derecho. Sin saber de qué se está hablando se mete la pata y el debate cae enseguida.
    El mismo Marx dijo en voz baja en el prólogo al Capital, que no podemos hacer cargo al capitalsta de sus acciones ya que es criatura del sistema.
    Tenemos que reconocer que las empresas de medios no pueden ser neutrales, que son parte de la puja social de interesas, que van a informar con la parcialidad que creen correcta, y que van a empujar la opinión pública según crean que debe estar la justicia del reparto.
    Como no es posible que la información esté monopólicamente en manos del Estado, porque ésto sí sería el final de la neutralidad, entonces lo que queda es propender a formar más medios competitivos para que la opinión pública tenga más oportunidades de formarse sobre un abanico de diveros intereses e ideas.
    Mientras tanto tenemos a Artear que se ha alzado con la acumulación del poder mediático, es una voz sola marcando el paso de todas las demás.

  4. 24/05/2009 17:15

    Como siempre, excelente post.

    En lo referido a los videos de Artear en Youtube, no se solucionará eliminando el simbolito del Canal antes de subirlo a la web? Tal vez así se solucione el tema legal.

    En lo referido a la manipulación mediática, creo que es algo por demás importante, por eso apoyo la iniciativa del gobierno por la ley de servicios audiovisuales. Me parece un paso importante para desmonopolizar la información y que haya una variedad de “verdades” un poco mas significativa, y hasta haya algunas sin fines de lucro. Los medios conducen a la clase media a tomar decisiones en contra de sus propios intereses, de sus necesidades, manipulan la información y la que no manipulan la ocultan, para de esta manera crear una falsa realidad que atrape a algunos desprevenidos. Es muy interesante verlos en acción en la película “Puente LLaguno” que trata sobre el golpe de estado Mediático-Militar al socialista Hugo Chávez.

    Un saludo cordial

  5. autenticaperonista Enlace permanente
    24/05/2009 18:14

    siempre es feo que haya una sola voz.los autoritarismos son espantosos.

Trackbacks

  1. Preocupación. « Pre-textos. Notas sobre política argentina contemporánea.

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