¿Interna, o plebiscito?

Gracias al agudo comentario de Luciano en el post de ayer, se me presentó esta disyuntiva, que surge de alguna inconsistencia argumentativa puramente interna. Releyendo algunos de sus posts anteriores, pude entender cómo valoraba él -uno de los mejores analistas que conozco- este escenario:
¿Interna general, o plebiscito nacional de gestión?
En principio, depende del distrito: será interna en la PBA, plebiscito en la CABA, posiblemente interna en Santa Fe, y, nuevamente, plebiscito en Córdoba. Por otra parte, está claro que existe un porcentaje de indecisos a nivel nacional, principalmente habitantes de zonas metropolitanas, que sólo piensa en qué lista opositora elegir.
Pero está claro que Luciano y yo compartimos una perspectiva: el adelantamiento de las elecciones favorece, antes que nada, al armado PRO – peronismo disidente, que a la sazón se convierte en el actor político más interesado en una sucesión ordenada. Los alaridos de Carrió sólo confirman esta impresión: el adelantamiento de las elecciones es el escenario menos conveniente para las aspiraciones presidenciales del entramado CC – UCR – PS.
Se presentan, con todo, algunos interrogantes. Si el comportamiento de los medios parece despejado, sobre la estrategia de alentar cualquier voto opositor que pueda debilitar al kirchnerismo -y anótese el poco espacio dedicado a Sabbatella en esa lógica-, la estrategia de las corporaciones aparece más difusa.
¿Candidatos en todas las listas, como propuso en algún momento la Mesa de Enlace? Este argumento, esgrimido, entre otros, por Biolcatti, se ha diluído en los últimos días, conforme se hacían visibles los riesgos de una victoria del oficialismo. Los desesperados llamados de Stolbizer a Llambías, para que el presidente de CRA integre las listas de la CC, cada vez tienen menos eco entre los referentes de la primera línea campestre, que parecen preferir la clásica estrategia corporativa de presión por canales no partidarios.
Esta decisión, que debilita a la CC y al radicalismo en mayor medida que al armado PRO – duhaldista, pareciera indicar que, aún contando con una clara victoria en Córdoba y un buen resultado en Santa Fe, el entramado nombrado en último término corre con ventaja para llevarse, al menos, la segunda minoría nacional, resultado que lo colocaría a la cabeza de cualquier listado opositor de cara a 2011.
También cabe cuestionar la índole de esta “interna”. Si bien está claro que el duhaldismo es el verdadero progenitor de la alianza entre Macri, De Narváez y Solá, y que muchos de sus referentes -Alfredo Atanasoff, el recuperado Osvaldo Mércury, Marina Cassese, Graciela Camaño, etc.- le pondrán el cuerpo a la lista y a la campaña, el tono de la misma, su discurso y -sobre todo- su candidato principal -Francisco De Narváez- vienen del tronco macrista. El tono de la campaña ya coloca un primer obstáculo, pues De Narváez ha centrado su campaña en la inseguridad, sin ahorrar críticas a la gestión de León Arslanián, quien fuera ministro de… Felipe Solá.
Pero estoy dando rodeos. El cuestionamiento del que es pasible mi argumento se mantiene: si sostengo que los comicios no van a definir una contienda política que se pelea también en las calles y en los medios, que hay todo un sector de la oposición -el que se encolumna tras Carrió- jugando por afuera de los carriles institucionales, y que los únicos comprometidos con el juego político institucional -y, a la vez, sus más seguros beneficiarios- son los referentes de la entente duhaldista – macrista, ¿cómo puedo concluir que junio será un plebiscito de gestión, y no una interna general en la lucha por el peronismo?
Indudablemente, habrá un poco de cada cosa. El peronismo, en sus diversas expresiones y -léase bien, por favor- en sus diversas sociedades, alcanza hoy una intención de voto cercana al 60% del padrón nacional. Que el gobierno nacional obtenga un 40% de ese 60% lo convertiría, desde luego, en el gran ganador de la interna general, pero al mismo tiempo sería una señal inequívoca de cara a 2011. Esto profundizaría las tendencias centrífugas identificadas con aquellos sectores interesados en una transición acelerada, pero dejaría al gobierno con un margen de legitimidad difícil de soslayar. En ese sentido, es un plebiscito, precisamente en la medida en que se presenta como una interna, en un contexto en que las diversas referencias del peronismo -en este caso, el kirchnerismo y sus aliados versus el duhaldismo y el macrismo- aparecen como el germen de su propio recambio.
Las dos cosas, entonces. Con las infinitas aclaraciones, que se harán según los diversos escenarios, una vez conocido el resultado. Y teniendo en cuenta que, hoy como ayer, las elecciones son sólo una parte -subordinada, agregaría- de la disputa política que se lleva adelante en el país.
Ezequiel Meler,
Administrador.





Cabria agregar que la defuncion acelerada de la CC fue por la via del adelantamiento de las elecciones tambien.
Cabria entonces preveer una defuncion ordenada para el Pro peronismo tambien, pero para despues del 28 de Junio.
Mauri, ese fue el eje del texto de ayer: el adelantamiento de las elecciones claramente favoreció la perspectiva de quienes sostienen que junio va a ser una Interna General.
Yo tengo mis dudas. Va a existir esto, no lo niego, pero además hay una serie de elementos a tener en cuenta:
-es la elección de medio mandato, dos años antes de las presidenciales.
-el PRO-peronismo es más lo primero que lo segundo, algo que se refleja, también, en las listas.
-Por ende, el PRO peronismo será el beneficiario casi seguro del “voto útil ” opositor no peronista. De ese voto que en ciertas circunstancias hubiese ido a la CC.
Esto lo marca Blanck, hoy:
http://www.clarin.com/suplementos/zona/2009/03/29/z-01887031.htm
La jugada del establishment nos va a sacar de encima a Lilita, pero va a fortalecer las chances electorales de nuestra propia ala derecha, aliada con el macrismo.
En este escenario, ganar importa tanto como la diferencia, especialmente con Néstor en cancha. Es el prólogo de las presidenciales: una victoria por escasa diferencia, o peor, una derrota, siempre que segundo salga un referente del peronismo, te complica 2011.
Lo digo como lo veo.
Un abrazo
Ezequiel: Es increíble ver como se desinflaron los republicanos en pocos días. Lo peor que se puede hacer ante una elección es huir, eso parece que es lo que aplica Felipe al aceptar ir en un rol subalterno en la lista del PRO.
Lista del PRO mentirosa porque la base es duhaldista.
El mejor escenario para el kirchnerismo sería el de la interna abierta, coincido con vos que va a haber una mezcla de ambas cosas. La suma de los votos de Reutemann a los de De Narvaez es absolutamente artificial pero van a ser leídos de esa forma. Me gustaria que el gobierno tirase un par de ejes, que la campaña no gire alrededor de “NK si o no” o la inseguridad metafisica.
Saludos.
Néstor, coincido con vos: la campaña encierra más que lo que venimos viendo.
Castagneto, un platense por el cual nunca te consulté opinión, tiró algunos ejes de campaña:
1) “La gente es inteligente en Argentina, al votar piensa. No hay una persona mayor que no haya recibido una pensión, o que no se haya jubilado en forma anticipada, que no recuerde que hace cinco años quería cambiar patacones y no sabía el rumbo del país, y hoy bien o mal puede cambiar el auto.”
2) “Es importante recordar el esfuerzo que hizo Néstor Kirchner, y ahora Cristina, recuperando un Estado ausente. Ahora hay políticas firmes, con un componente ideológico de trabajar con la gente, con indicadores de baja de pobreza, de baja de desocupación”.
3) “Cuando fue el “efecto Tequila” la Argentina lo pagó caro y hoy hay una crisis mundial y Argentina está bien. Si afecta en algo al país, el Ministerio de Desarrollo Social tomó medidas por si hay alguna contingencia.”
4) “Uno puede elegir un modelo de inclusión, como es este gobierno, o un sector de poder económico que de redistribución de la riqueza conoce muy poco, ni le preocupan los más vulnerables ni la clase media.”
5) “Este gobierno nunca va a reprimir.”
¿Será mucho pedir una campaña con ejes claros?
Un abrazo, compañero.
Son muchas las cosas que se dirimen en esta elección.
Tal vez la mas importante (para uno) es que se le pide al pueblo un voto de confianza a la gestión de Cristina.
Pero es también, como se ha señalado, una interna del peronismo; y es a la vez una interna de la oposición.
hola Ezequiel, muy interesante el post y el debate, recien me entero de que abriste un blog, voy a empezar a leerte de nuevo, te puse en mi blogroll y en Luz de Almacén, que ya figura en varios portales.
Político, concordamos. Pensar el escenario como un plebiscito es el ABC, porque el voto útil se vuelca en las alternativas que mejor miden como oposición -especialmente en una oposición ganada por la cultura antipolítica y post – ideológica-. Ese es el problema de Carrió: aquello que la favoreció en 2007 hoy se le vuelve en contra.
Pero también hay juego por afuera de las reglas tradicionales.
Eva: efectivamente, al final varios problemas me alejaron de las metas propuestas para marzo, y en esa medida reabrí las puertas, claro que con otro perfil. Cero reproducción: todo lo que hay es producción personal.
La actividad, asimismo, se articula con otros tipos de intervención pública.
En pocas palabras, el título, que me ha esperado bastante, tendrá que seguir esperando, al menos un poco más.
Un abrazo, posiblemente asista el sábado -si los compañeros del barrio no me protestan demasiado-.
Buenísimo, Ezequiel, y gracias por el elogio.
Igualmente te aclaro que mi pregunta sobre la índole plebiscitaria la hacía cargando con todas las dudas que tengo sobre el tema, y creo, evidentemente, que no hay una diferencia tajante entre interna y plebiscito: jugará aquí la subjetividad de las interpretaciones.
Con respecto al perfil macrista que marcás para el peronismo disidente, habría que ver como terminan jugando las cartas: hasta donde sé, las listas en PBA se estarían armando con espacios residuales para el macrismo: Claudia Rucci está confirmada tercera en la lista vía CGT:
http://www.urgente24.com/index.php?id=ver&tx_ttnews%5Btt_news%5D=120338&cHash=6caa9693db
, y a nivel distrital, muchos intendentes van a querer asegurar los numeros en los Concejos Deliberantes, metiendo alguna colectora vía De Narvaez. Con lo cual en PBA, el macrismo parece estar en una situación díficil. veremos como sigue y como terminan los cierres.
Un Abrazo, y espero que nos veamos el sábado.
Al contrario, Luciano, gracias por la visita.
En cuanto a la pregunta, de lo que sos felizmente responsable es de desatar mis propias dudas sobre determinadas cuestiones. Me pareció -y me sigue pareciendo- que era necesaria una aclaración, porque la redacción original de ese post dejaba un flanco suelto un poco grande.
Y para los peronistas, ya lo dijo Julio Bárbaro, no es lo mismo una oposición Carrió – Morales que Macri – Solá, o Macri – Reutemann en 2011. En el primer caso, votan lo que sea del PJ: en el segundo, ahí sí tenés la interna general, pero en 2011.
(Y ya salió otro post de un comentario… loco, qué onda
PD: …y Duhalde está desembarcando en Capital (cosa que nos beneficia, y mucho, pero el salame no la pesca).
Como siempre muy bueno el post y muy bueno el debate.
Salutes.
Martín: Gracias por pasar. Veo que te estás poniendo al día…