Previsible: fracasó la “sesión especial” de la oposición y volvieron los cortes de ruta.

A estas alturas, pasado un año de conflicto, las extorsiones institucionales parecen ya naturalizadas en la política argentina. Los mismos legisladores opositores que ayer se negaban a dar quórum para la sesión convocada por el oficialismo con motivo del proyecto de adelantamiento de las elecciones nacionales -y que bajaron sólo cuando dicho quórum fue obtenido-, hoy claman por la ausencia del oficialismo en el debate de un proyecto trunco, sin despacho de comisión y a contramano de cualquier reglamento.
Con anterioridad al desplante, el ruralista Alfredo de Ángeli había advertido a los diputados oficialistas sobre las consecuencias de no bajar al recinto, al afirmar a Radio Mitre que habría “de todo” en las protestas en caso de no obtener sus demandas. Pocas horas más tarde, el eufemismo se despejó, cuando diversos cortes intermitentes comenzaron en las rutas de Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos. En este último distrito, el corte era calificado como “total e indefinido” por el referente local de la Sociedad Rural.
Este retorno a la modalidad de acción directa se produce pese a que, en el día de la fecha, la presidente Cristina Fernández anunció la firma del decreto que establece la coparticipación de los derechos de exportación -en rigor, el reclamo institucional más importante de los empresarios rurales-, por un monto que ronda los seis mil quinientos millones de pesos.
Cabe aclarar que, conforme al artículo cuarto de la Constitución Nacional, esos fondos constituyen un cimiento básico del Tesoro Nacional, por lo que su distribución requeriría la conformación de un fondo especial ad hoc. No es ocioso aclararlo, porque se ha cumplido un año ya de campaña mediática opositora, formulada sobre un falso concepto de “federalismo”.
¿Qué concesión queda por hacer? A menos que se trate lisa y llanamente de abolir los derechos de exportación en general -y en ese caso sería deseable que los legisladores opositores le expliquen a la sociedad cuidadosamente de dónde van a salir los fondos para el gasto público, los servicios de la deuda externa, los salarios de los maestros y los jubilados, etc.-, el gobierno ha cumplido, en el día de la fecha, con el pliego de demandas de las corporaciones agropecuarias.
Por supuesto, ello no implica, ni remotamente, el final del conflicto. Ocurre aquí algo ya señalado en la historia contemporánea de la Argentina: las fuerzas de la oposición, incapaces de vencer al oficialismo en el juego político institucional, han llevado la disputa al seno de la sociedad civil, desde donde, apoyadas por las corporaciones y los multimedios, reiniciarán la campaña de desgaste a la que los argentinos nos vimos sometidos durante todo el año pasado. Con un agravante, a saber, que cualquier nueva concesión llevará de modo inexorable a la bancarrota fiscal y a la pérdida de control político de la economía. Desde el punto de vista opositor, que coincide tácticamente con el de los propietarios del suelo, el desastre económico es la única vía capaz de abrir la alternancia política. En estas condiciones, el margen de maniobra del gobierno se reduce considerablemente, y veo muy difícil que el resultado de las elecciones anticipadas, cualquiera sea éste, vaya a aliviar la tensión social y política.
Ezequiel Meler,
Administrador.





Me gustó la salida del Gobierno. De todas maneras, se vienen las corridas de arco hasta límites inimaginables, el descreimiento ya está instalado como variable entre la dirigencia agropecuaria, así que a ellos no hay que apuntar.
Saludos Eze.
Tomás: como medida táctica, reagrupa al poder político detrás del Ejecutivo. Es acertada, indudablemente. Es, también, la enésima concesión, y como no mejoren los números de pagos, vamos a tener problemas, porque las cuentas nacionales son pesadas este año. Eso es sabido entre los opositores.
Creo que las negociaciones se rompieron. No hay mucha vuelta con rutas cortadas. Y ahí entra el segundo tema: dale treinta días de rutas cortadas a la población, y piden la cabeza del Ejecutivo.
Por supuesto, van a ser cortes menos numerosos, pero van a cumplir su función erosiva.
Estamos frente a un dilema.
Copio un comentario que hice en lo del Ingeniero:
El primer tema son las cuentas. Obviemos los gastos más o menos fijos del Estado en salarios. Pensemos en los vencimientos de deuda. ¿Hasta dónde van a correr el arco? ¿Nos tiran al default? Porque la realidad es que cada vez ponemos más y recaudamos menos. Y el sentido político, acá, es obvio.
El otro tema son los cortes de ruta. ¿Otra vez? ¿Vamos así hasta junio?
Por el primer aspecto, quieren que ajustemos o declaremos la quiebra, y que paguemos el costo. Por el segundo, quieren ver si reprimimos o si nos quedamos sentados mirando -o, eventualmente, cedemos en retenciones y, de nuevo, quebramos-. No le veo mucha salida.
Yo soy de Córdoba y la verdad no me parece justo el % de retenciones que destina a coparticipacion, mi provincia aporta muchisimo mas, y no pretendo que mi provincia se quede con todo, pero cuando el Gobierno de aca tiene problemas o esta distanciado del Gobierno Nacional, la coparticipacion y otros pagos no llegan. Me parece que la moneda tiene mas de dos caras, y no es solo cuestion de estar a favor o en contra de uno u otro. Te aseguro que es muy probable que sectores de oposicion aprovechen esto sin tener verdaderos motivos, pero no es todo asi. Es imposible hablar de este tema o similares sin adoptar una postura, ya que nadie es imparcial nunca, la verdad a mi no me gusta el Gobierno actual, habra hechos cosas bien y otras mal, pero no me gusta. Hacer un porcentaje de las retenciones coparticipable me parece una medida desesperada para tratar de ganar apoyo politico y popular; no me parece una verdadera solucion al conflicto agrario. Si realmente quisieran solucionar los problemas, o ser justos, a las retenciones que desean imponer deberian sumarle exencion del resto de los impuestos. Es solo mi opinion. Y con respecto a uno de tus comentarios sobre la crisis de la balanza de pagos; hay muchos economistas renombrados que dicen que con la geografia de Argentina, sus recursos, su entorno, etc.; le conviene mas dejar de pagar los bonos como los del Club Paris, y buscar mercados alternativos, lease China y otros, ya que lo destino a pagos tambien se puede reinvertir. Me gustaria tener disponible algun enlace para estos economistas, o algo. Me voy a poner a buscar y despues reposteo.
Facundo: vamos por partes. Los derechos de exportación, tal cual están considerados en la Constitución de la Nación Argentina, artículo cuarto, no son coparticipables. Nunca lo fueron: desde Mitre para acá componen el tesoro nacional, y se dirigen por ende a los gastos del Tesoro. Según el artículo cuarto:
“Art. 4º.- El Gobierno federal provee a los gastos de la Nación con los fondos del Tesoro nacional, formado del producto de derechos de importación y exportación, del de la venta o locación de tierras de propiedad nacional, de la renta de Correos, de las demás contribuciones que equitativa y proporcionalmente a la población imponga el Congreso General, y de los empréstitos y operaciones de crédito que decrete el mismo Congreso para urgencias de la Nación, o para empresas de utilidad nacional.”
Un poco de historia al respecto pasaría por los trabajos de Mario Rapoport, Eduardo Azcuy Ameghino y Osvaldo Barsky, aunque periodistas como David Cufré han hecho también buenas coberturas. Hay otro buen dossier acá.
Por otra parte, te comento que la Argentina sigue en default respecto de la deuda con el Club de París, y ni hablar de los llamados holdouts. No es un tema de geografía: nunca se pagó.
En cuanto a nuestra orientación exportadora, mercados emergentes como China e India son hace años nuestro principal destino ultramarino.
Un abrazo,
Ezequiel
Para decirlo más claro: Lo que se coparticipa son los impuestos, según el patrón legal de coparticipación automática que rige desde los años de Alfonsín. Que rige mal, por cierto. Pero son los impuestos, no los derechos de exportación. No podés coparticipar algo que es inherentemente propio del Tesoro: por eso se conforma un fondo para este caso y no se utilizan las rutas corrientes. Las retenciones que van a ir a las provincias no tienen razón de ir, salvo la voluntad política de que así sea. Legalmente, es dinero de la Nación. En tanto “retenciones” es el nombre que damos a los derechos de exportación, estos se recaudan por la aduana nacional, no son impuestos, y por ende no son coparticipables.
Si, ya se que no son coparticipables, por eso te digo que es todo un tactica para ganar apoyo, pero al final es re poco lo que se comparticipa y lo que le toca a cada uno con respecto a lo que aporta.
Por ley no tienen razon de ser coparticipables, pero bien podrian serlo. Es discutible eso igual.
A lo que voy es que la propuesta de hacer un porcentaje coparticipable entre otras cosas que ofrecen es para lograr mas fotos a favor.
Y se esta en default relativamente, porque cada cierto tiempo hacen planes de pagos, bonos nuevos, y todo tipo de cosas.
Siempre el temor fue de que si dejas de pagar, te dejan de comprar y vender entre otra cosas, perdes confianza.
Yo solo decia que hay economistas que sostienen que no hace falta pagarlos, hacer planes de pago, bonos, etc.; y enfocarse en China y otros mercados alternativos, total argentina es un pais rico en recursos que pueden ser puestos en cualquier mercado.
El problema, Facundo, es que de acuerdo a la legislación internacional -y también de acuerdo a la legislación interna, los convenios de inversión y los tratados que legitiman la intervención del CIADI-, el no pago de la deuda que está en pago simplemente derivaría en el embargo de las exportaciones. No es lo mismo ir a default con promesa de renegociación que simplemente dejar de pagar. China ya no es parte del campo socialista: es parte de esa comunidad internacional, es socio integrante del FMI, y si vamos a default otra vez sin intenciones de volver a pagar, ese escenario es más que factible.
Pagando la deuda en curso, que no incluye ni a los holdouts ni al Club de París, la Argentina ha perdido varias causas judiciales, y ha sufrido ya unos cuantos embargos, principalmente en la justicia norteamericana. Imaginate lo que sucedería si nos empujan a un nuevo desfinanciamiento del Estado nacional, como pretenden personajes a mi entender nefastos, como el Lobo Aguad.
Duhalde no proponia lo mismo?
Supongo que algunas bases o algun argumento deben tener, aunque despues en la practica no funcione. Si hablan de dejar de pagar, alguna propuesta, algo deben decir supongo, por mas iluso que sea.
Facundo, lo que plantean Duhalde, Carrió, parte de la UCR -no toda- es una táctica política que refleje el peor vicio de la política argentina: el cortoplacismo. No he visto ni un sólo plan respecto de cómo proceder en ese sentido, no hay una propuesta parlamentaria, y eso sucede porque saben que es una receta para el desastre. La especulación de muchos opositores reside en que el gobierno actual pague los platos y haga los ajustes, para encaminar una transición acelerada.